Opinión

Una sociedad donde los demonios dan clases de ÉTICA

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Por: Toño Sánchez Jr.


Una sociedad que desde un ‘excabaret’, donde impera la marihuana y los más sórdidos placeres, impone campañas Éticas y persecuciones moralistas nos deja claro que estamos camino a la perdición y construyendo la nueva versión de Sodoma y Gomorra.

No sé si los directivos de la Cámara de Comercio son o no responsables de todo lo que los sindican -y que caiga quien tenga que caer-, pero quiero contarles una historia que demuestra que esto no se trata de ninguna campaña altruista en pro de la honestidad, rescate de los valores y depuración. Es una vil venganza que busca robarse a la Cámara de Comercio de Montería para entregársela a una manada que quiere quedarse con todo en la ciudad y que hace parte del Centro Democrático.

Iniciemos contando algunos hechos del pasado.

Cuando Álvaro Uribe Vélez llegó a su primer mandato se creyó un reyezuelo en donde todo mundo tenía que votar por lo que él propusiera. Jorge Doria Corrales hacía parte de la Junta Directiva de la CVS y no votó por lo que dijo ‘El Patrón’. Además, cometió la execración de no pasarle al teléfono cuando la estafeta de éste se lo pidió.

Ese irrespeto tenía que pagarlo.

Se le vino una persecución en la Cámara de Comercio que lo puso a tambalear. Razón por la cual le tocó salir a buscar ‘salvadores políticos’. Y aparecieron Zulema Jattin y Julio Manzur. No buscó a Juan Manuel López Cabrales y a Freddy Sánchez porque no había duda de que a estos dos Uribe Vélez los abrazaba en público, pero en privado los despreciaba. Envidiaba que tuvieran tanto poder en la Córdoba que él ‘ama’. 

Doria pierde poder en la Cámara y le toca aceptar que le impongan a Félix Manzur Jattin.

Personaje que tiene los dos apellidos que más daño le han hecho -Y LE HACEN- a Córdoba. Para quienes no lo sepan es el hermano del primer gobernador de elección popular preso y DESTITUIDO por bandido. Pero hay una gran diferencia entre el uno y el otro, y los otros hermanos.

Félix Manzur, es un buena vida, pero eso no es delito. Con esta designación Jorge Doria se salvó de la persecución uribista. Pero quedó ‘preso’.

Recordemos, antes de seguir, algo de Zulema Jattin.

Ella acompañó a Uribe desde el año 2000 cuando nadie creía en él todavía. En la campaña de 2002 Uribe impulsó a Eleonora Pineda y a Miguel Alfonso de la Espriella (Uribe es su compadre) en contra de Zulema Jattín. También en el año 2002 el Ministro estrella de Uribe, Fernando Londoño, se opuso a que ella fuera la presidenta a la Cámara de Representantes. La derrotaron, y como castigo por haberse atrevido a aspirar le quitó a todos los amigos que tenía al frente de entidades Departamentales. Pero llegó el 2004. Nuevamente Zulema Jattin aspira a la Presidencia de la Cámara, Uribe se opuso, pero en esa ocasión no pudo atajarla. Zulema se le atravesó a una cantidad de Proyectos de Ley que tenían toda la intención de quedarse con el Estado. En 2006, cuando ella lleva a Bernardo Elías Vidal (A quien conocen como el ‘Ñoño’) como fórmula a la Cámara de Representantes, Uribe Vélez hace una jugada ‘paisa’. Le da a éste el ICBF, pero con la condición de que aspire a Senado para que ahogue a Zulema Jattin. No pudo ahogarla. Y casi 20 años después, Uribe vuelve a mandar con su subalterno, Iván Duque, y orquesta quitarle la presidencia de Urrá S.A. (Aquí Ruby Chagüi juega un papel fundamental). Álvaro Uribe Vélez, como muchos peligrosos paisas que no perdona que no le obedezcan, procede a castigarle a  Zulema Jattin su cercanía con Juan Manuel Santos Calderón. Los del movimiento ‘Jatinista’, buscando congraciarse con el ‘Monje’ de la Secta y quitarse esa condena contra su jefa, le apoyan a Carlos Gómez, lo que fue un terrible desacierto. Hoy, los esbirros de Uribe Vélez, en Montería y Córdoba, van por lo único que huele a ‘Jatinismo’ en Córdoba: la Cámara de Comercio de Montería. Y lo más irónico de todo esto es que la Corte Suprema de Justicia le cobra a Zulema Jattin haber presidido la sesión cuando se aprobó la reelección del perverso ‘Monje’. Y lleva 13 años investigada. Esto demuestra que en Colombia sí existen las penas irredimibles. Prohibidas por la Constitución.

Hay que precisar que la mano izquierda de Álvaro Uribe Vélez en Córdoba es Jorge Manzur Jattin, quien fue el ‘llave’ del narcotraficante paisa alias ‘El Cuchilla’ Londoño. Y también del ‘Papá de los Pollitos’, Don Hernando Restrepo, dueño de la Hacienda ‘La Posada’, en Canalete, Córdoba, en donde  había una pista para el narcotráfico que tenía más tráfico aéreo nocturno que el Aeropuerto Internacional de Eldorado. (Y Canalete no tenía servicio de energía eléctrica para esa época).

Ahora digamos que Uribe Vélez tiene dos “manos derechas” en Córdoba: son María Teresa Hadad y Ruby Chagüi.
Estas dos personas ponen a los delegados del Presidente de la República en la Cámara de Comercio de Montería: Adriana Cote Veloza y Jairo Díaz Sierra. La primera es la gerente desde hace muchos años del Centro Comercial Alamedas, que en realidad es de Pedro Ojeda Visbal, María Teresa Hadad y David Bianchi. Son los que siempre han tenido el control de todo. Es una inclemente dictadura. El segundo, es un abogado al cual Jorge Doria Corrales lo patrocinó para que fuera el Presidente de Fenalco en Córdoba. De allí saltó a Cerro Matoso a manejar cuestiones laborales. De lo que ganó en esta multinacional extractora de Níquel le atribuyen su actual riqueza. Hoy este abogado, Díaz Sierra, es el ‘mejor nuevo amigo’ de Jorge Manzur Jattin y de Nicolás Barguil.

Aquí llega de pronto un nuevo nombre, Nicolás Barguil. Bueno, este es el Procurador Regional de Córdoba. Para entrar en contexto, fue el personaje que persiguió a la alcaldesa de Lorica, la ‘Chofy’ Jattin, prima de Zulema Jattin, Y la persiguió porque no le dio el Uso del Suelo a un predio de él en Lorica, que es un humedal, para convertirlo en urbano. Pero de esto nadie habló.

Bueno, ya con todos en la mesa, vamos a continuar.

No sé, pero a Jorge Doria, todos sus vecinos de barrio y colegas comerciantes se lo quieren clavar. Lo saludan y abrazan, pero se la quieren enterrar, en especial, una facción que opera en una casa que fue un famoso cabaret de Montería, ubicado, creo, en la Calle 41, cerca de su afamado negocio Doriautos.

En la terraza de ese ‘excabaret’ (No sé si existen los ‘excabaret’), luego de varios ‘porros’ consumidos y varias depravadas funciones, estos ‘Uribistas’ de ‘Racamandaca’, se dan a la tarea de establecer qué Córdoba y Montería se debe construir. ¡Qué vaina! Así estamos, desde allí han nacido nombramientos y financiación de campañas políticas. Como también tenebrosas intrigas y conspiraciones.

Uno de los asiduos visitantes de ese ‘excabaret’ es el esposo de la nueva delegada del presidente Iván Duque en la Cámara de Comercio de Montería, Salvador Vélez. Me cuentan que en su mesa de noche tiene una Biblia, sin hojas, y una foto de Álvaro Uribe Vélez. Sobra decir, fanático.

Bueno, allí se ‘cocinó’ todo.

Como ‘los burros se buscan para rascarse’, se unieron a la mano siniestra de Álvaro Uribe Vélez, Jorge Manzur Jattin. Aunque, desde hace muchísimos años eran amigos, pero ahora lo son para acabar a un enemigo común.

Antes de seguir quiero hacer una precisión. Jorge Manzur era el mejor amigo de Jorge Doria, este último lo idolatraba. Cuando Manzur cayó en desgracia por una coima de 75 millones de pesos, que le tiró al piso Pedro Ghisays, fue Doria quien salió en su protección. 

Como Jorge Manzur sabía lo que le venía pa’encima, puso todas sus propiedades a nombre de Jorge Doria. Para que vean ustedes el grado de confianza que se tenían. Cuando salió de sus problemas, Doria le devolvió todo y con utilidades. Después se clavó a Doria. No se clava a los hijos de Uribe… porque los negocios son los negocios.

Algo parecido sucedió con los italianos que llegaron a Montería. Cuando se vino la Segunda Guerra Mundial todos esos italianos le pasaron sus negocios a los monterianos a quienes más confianza les tenían. Después de la Guerra aquellos le regresaron todo. Eso somos los cordobeses, gente buena. El problema son otros apellidos, como ese de Manzur Jattin, por ejemplo… pero no todos, por supuesto.

Sigamos con ese apellido. Los Manzur Jattin tienen en Lorica un lote. A la Supertienda Olímpica se le da por hacer allá un gran supermercado. Ve ese lote y lo compra. Félix Manzur es quien firma la escritura. Todo esto trae una pelea familiar entre los Manzur Jattin. Y Jorge Manzur lidera todo y empieza a perseguir a su hermano Félix y a todo aquel que sea su amigo o con quien tenga cercanía.

Los cordobeses conocen todo lo que Jorge Manzur le ha dicho por redes sociales a su hermano y a Jorge Doria. Y eso no es de extrañar. A su único hijo le escribió algo terrible y que me duele citarlo: “Tú fuiste producto de una noche de drogas y alcohol”. Tuve la oportunidad de ver ese despreciable escrito.

Cómo Álvaro Uribe Vélez, y su mano siniestra comparten el mismo enemigo, van por él. Además, que reclutan en el camino al Procurador Nicolás Barguil.

Entonces, esto no es una campaña altruista por reivindicar los valores moralistas de la Cámara de Comercio de Montería, es una vil cacería que se armó desde un ‘excabaret’ respaldada por un impoluto expresidente de la República.

Ahora, podrán decirme: ¿y de las irregularidades qué?

Bueno, que se investiguen. Y que caiga quien tenga que caer, incluido Jorge Doria. Pero que caiga con todas las garantías procesales y de respeto al Debido Proceso. No como lo han montado. Y si Félix Manzur actuó igual que su hermano, cuando fue Gobernador de Córdoba, que caiga.

Pero que se sepa, que un hampón, amigazo de Álvaro Uribe Vélez, quiere quedarse con la Cámara de Comercio de Montería, asociado a unos miembros de una cofradía ‘cabaretística’ que funciona en la Calle 41 de Montería.

Ya necesito terminar, para no aburrirlos.

Es increíble que un abogado como Jairo Díaz Sierra sea hoy el ‘llave’ de Jorge Manzur para esto, sin necesitarlo.

Es increíble que Adriana Cote sea hoy esa vehemente mujer en contra de esto. Yo le pregunto a Adriana, ¿qué dirías si supieras que hay versiones en Justicia y Paz que el Centro Comercial Alamedas fue producto de un préstamo de un ‘poderoso’ del Valle del Cauca?

¿Qué alias ‘Monoleche’ declaró cómo Carlos Castaño le salvó la vida a unos de los dueños del Centro Comercial que se encontraba oculto en Bogotá y que él tuvo que ir hasta allá a traerlo?

¿El mismo ‘Monoleche’ habla de 5 millones de dólares?

 Creo que por eso lo movieron de la cárcel donde estaba a Convita.

Dijo que Vicente Castaño quería matar a un familiar, por lo civil, de un dueño de Alamedas. Y Salvatore Mancuso le tocó convencer a Carlos Castaño de no hacerlo. Todo esto lo escribo, para decirle a Adriana Cote, que esto puede ser mentira, pero está en Justicia y Paz. Es verdad, no lo sé. Pero creo que no es la persona indicada para liderar procesos moralistas, creo yo.

Quiero dejar en claro que desde hace 20 años me sindican de paramilitar y de amigo de Carlos Castaño. Un día dije algo: El día que escriba de paramilitarismo no me vayan a desmentir, porque siempre me han sindicado de eso. ¿Entonces?

No acepto los ‘movimientos moralistas’ de paracos ‘enclosetados’, que ahora quieren quedarse con el poder en Córdoba, igual como lo hicieron cuando Salvatore Mancuso.

Digo esto con certeza. Salvatore Mancuso o ‘Santander Lozada’, no quería meterse en política. Él quería ser lo que era, un tipo que se iba a defender de la guerrilla y que con su poder podía ayudar a las comunidades. Y arreglar problemas, hasta maritales. Había que verlo cuando escuchaba a las esposas o compañeras que le llevaban de sus maridos. Pero estos monterianos ocultos y deseosos de poder lo martillaban día a día, hasta que se metió a la política.

¿Y cuál fue el enemigo que le mostraron?

Juan Manuel López Cabrales.

Y le quitaron todo a ‘Juancho’ López. Para qué? Para montar a todos sus amigos y a sus amantes en los puestos. Fue un “quítate tú pa’ ponerme yo”.  Fue la confirmación de que la corrupción era corrupción si la practicaban los demás, no ellos. Como pasa hoy en día. Esto no ha cambiado.

Hoy, ‘Juancho’ López, ¿qué es? Un hombre al cual se le hizo la infamia más grande de Córdoba.

Esto no es de esta columna, pero si Mancuso regresa o sale, tiene que pedirle perdón a Juan Manuel López Cabrales por lo que le hizo, azuzado por todos esos ‘monterianos de bien’, muchos de ellos miembros y con franquicia exclusiva del ‘excabaret’ de la moral en Montería. Que ‘Juancho’ López no era un santo, yo no entro en esas discusiones. Pero no era el monstruo que mostraron.

Pero terminemos.

Que se investigue todo en la Cámara de Comercio de Montería y que caiga quien tenga que caer.

Pero la cátedra de moralidad no la acepto de una logia de gente que tiene las manos sucias de todo tipo de sustancias y fluidos… y de otras cosas.

Yo no soy santo.

He reconocido mi amistad con Carlos Castaño, que casi me cuesta la vida. Y he llevado con dignidad el rechazo de víctimas y sociedad por esa cercanía. Por eso, me dediqué a trabajar en mis programas de ‘Semblanzas’, en Telecaribe, por la reconciliación y el perdón. Y sé que los años que me regale Dios, la Vida y el Universo no me alcanzarán para ponerme a paz y salvo.

Pero no voy a permitir que quienes han vivido de la guerrilla, el narcotráfico, el paramilitarismo, y ahora el uribismo, vengan a imponer MORAL Y ÉTICA.

¡Y qué vaina de jodida! A mucha de esa gente la aprecio, pero tengo que opinar. (En este párrafo no cabe el ‘Monje’ ni su mano siniestra).

No hay nada más despreciable y asquiento que ver al diablo haciendo hostias… en especial en Montería y en esa Calle 41 con primera. 

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