Opinión

Se ha convertido en un MARTIRIO viajar por AVIANCA

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Por: Toño Sánchez Jr. 


Yo creía que la empresa más abusiva era la extinta Electricaribe hasta que Avianca comenzó a hacer lo ‘humanamente’ posible por superar a aquella.

El contrato de esta empresa aérea con el pasajero es tan ‘Leonino’ que éste tiene todas la de perder.

Pasajero que llegue a equivocarse se lo clava Avianca.

Llegas a escribir mal tu apellido o confundes una s con la z, llamas de inmediato a corregirlo y te la cobran. Te equivocas de hora y llamas a los segundos a corregir y te la cobran. No viajas el día programado, llamas con tiempo para cancelar, días después deseas utilizar el tiquete y jamás y nunca te vuelven a dar la misma tarifa. Es tal la abusiva multa que prefieres comprar otro nuevo tiquete. Con los internacionales el ‘robispicio’ es de proporciones épicas.

Dicen que tienen derecho a sobrevender los vuelos hasta en un 30 % y las personas que llegan temprano al aeropuerto les dicen que no pueden viajar a la hora programada por no haber hecho Web Chek-in. Y esta inventada condición no aparece en el contrato Avianca – Pasajero. Entonces una persona que no use Internet, porque existen, no se montarían nunca al avión.

Ya hay pasajeros que, en plena fila, para abordar se refieren a Avianca con bronca.

  • Avianca ya no es solo una aerolínea de bajo costo sino una empresa ladrona también. Le escuché decir a una señora.

Pasajeros que se equivocan en la fecha, ponen la ida y el regreso para el mismo día, llaman enseguida y te la cobran. Pero lo más humillante viene después.

Pides que te regresen el dinero y te ponen tantas trabas para que te aburras y lo pierdas.

Te mandan a llenar formas por su página web que responden cuando les viene en gana. Llamas a su mal llamada línea de ‘Atención al Cliente’, que más debiera ser ‘Línea de humillación al cliente’, y allí le hacen perder la paciencia y el control hasta un viejo monje del Tíbet.

A veces Avianca pareciera que fuera una aerolínea estafadora.

Dicen tener alianzas con otras empresas de transporte aéreo de pasajeros, por ejemplo, con Aeroméxico. El pasajero llega a una agencia oficial de Avianca compra los tiquetes y las sillas Bogotá – Monterrey (México). Viajando con Avianca este primer trayecto. En Ciudad de México lo cambian de aerolínea, lo pasan a Aeroméxico para el itinerario a Monterrey. Cuando llega al punto de chequeo le asignan las peores sillas y no las que compró.

Reclama y le dicen que Avianca no reportó el pago de las sillas y el pasajero o compra nuevamente las sillas o se sienta donde lo asignen.

El pasajero regresa a Colombia y va a la oficina de Avianca que le vendió el tiquete a reclamar. Allí, con el mayor cinismo posible el encargado le dice que ellos no tienen responsabilidad alguna que tienen que hacer un requerimiento por la página web.

El pasajero indignado le dice: <>.

El irrespetuoso y cínico trabajador de Avianca dice que esa no es función de ellos e ignora al pasajero, que tiene que irse con esa indignante impotencia, pero con muchas ganas de haberlo abofeteado.

Y ni modo de dirigirse a ninguna entidad estatal que vigila a esta abusiva empresa Avianca, ya que los funcionarios públicos pareciera que les pagara la aerolínea en mención y no el Estado con nuestros impuestos.

Avianca parece también una empresa tumbadora y/o rebuscona.

Qué problema para que aparezcan los pagos de los equipos deportivos que pasajeros han pagado previamente con la compra del tiquete.

El pasajero le está mostrando el pago del equipo, pero ellos, nuevamente con cinismo, dicen que eso no les aparece en el sistema. Y muchísimos viajeros les ha tocado pagar nuevamente el equipo.

Luego van a reclamar la devolución y Avianca, como lo escribimos arriba, comienza a humillar al pasajero con engorrosos e indignantes trámites y esperas para aburrirlo y robársele lo pagado.

Cuando le compras el tiquete y el equipo deportivo casi que te arrancan la mano para coger el dinero, pero para devolverlo se amparan en argucias como los más avezados tumbadores del bajo mundo.

Hay más casos, pero no quiero extender más la columna.

Produce tristeza ver que una empresa como Avianca fue ejemplo de buena atención en un reciente pasado y hoy haya caído tan bajo en atención y abusos.

En Colombia ser pasajero, usuario o cliente se ha convertido en la humillación más grande.

Para otra columna lo que hacen las empresas de telefonía celular con lo que ellos dicen llamar ‘clientes’. Aquí sí como dicen callejeramente en Repelón, Atlántico: ‘La ‘mae’ el último para el que no abuse y tumbe’.

Y un Estado que permite que todas estas empresas que prestan servicios abusen de los colombianos no puede seguir llamándose Estado Social de Derecho.

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