Opinión

“Pionono, pisa y tira, ‘doble play’ y somos campeones”

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Por: Toño Sánchez Jr.


Por salud mental y para alejarnos de estas épocas preelectorales quisiera recordar algunas bellas anécdotas de nuestro béisbol cordobés.

Iniciemos con lo acontecido en aquellos VIII Juegos Nacionales de 1960 que tuvieron como sede la ciudad de Cartagena y en donde Córdoba y Bolívar llegaron invictos a enfrentarse. 

Bolívar venía de ganar tres partidos y Córdoba cuatro. 

‘Los Mulos de Córdoba’, como los bautizó ese grandísimo narrador de béisbol de Calamar, Marcos Pérez Caicedo, llegaron a ese partido después de la memorable faena de Francisco ‘El Pachi’ Amador, al propinarle ese lunes 5 de diciembre de 1960 un no hit no run a Atlántico para derrotarlos 5 a 0.

Y no vayan a creer que los barranquilleros estaban mochos. Esa novena estaba liderada por ‘El Perro’ Ubaldo Salinas, a quien llamaban así por la velocidad que tenía en las bases. Y le seguía el jardinero central Luis de Arco; el receptor, Gerardo Guzmán; ‘El Cheque’ Teherán y Teofilo Gutiérrez, entre otros. Tiempo después esta tenebrosa tanda fue conocida en todos los estadios de Colombia como la ‘tanda de los conejos’.

A toda esta bandola de los conejos la silenció por completo ‘El Pachi’ Amador en aquella hazaña del 5 de diciembre.

El juego no fue perfecto porque el short stop de Córdoba, una de las manillas más seguras del béisbol en aquellos tiempos, Milciades Mejía, pifió un manso roletazo. En el mundo del béisbol se tejieron después toda suerte de comentarios ante esta jugada, pero ‘El Pachi’ siempre salió en defensa de Milciades Mejía.

Con este triunfo Córdoba llegó invicto, con cuatro partidos ganados, a enfrentarse a Bolívar en el mítico 11 de Noviembre. Miles de aficionados se ‘acotejaron’ en ese estadio. Hasta en las paredes había gente.

Locutores y aficionados se sorprendieron cuando vieron calentando a Francisco ‘El Pachi’ Amador, quien con menos de 24 horas de descanso, fue el escogido por el manager de Córdoba, Julio Isidoro Flórez, más conocido como ‘El Cobby’, quien fue uno de los mejores receptores de Colombia y subcampeón mundial con la novena nacional.
Algunos locutores cartageneros decían en su transmisión: “Hoy lo levantamos a palo”.

Todo estaba por verse.

Ese partido generó tanta emoción y fervor que el Gobernador de Córdoba de ese entonces, Eugenio Giraldo Revueltas, viajó con una delegación de cordobeses y la Banda Bajera de San Pelayo. 

En ese partido se ‘institucionalizó’ una palabra que gritaban a rabiar ‘las muchachas de Germania’, unas bellas jóvenes que volvían ropa de trabajo por las noches a muchos peloteros, y también a personajes de la aristocracia monteriana, y que viajaron desde Montería a Cartagena a animar a sus pupilos. Cada vez que ‘El Pachi’ ponía a un bolivarense con 2 strike esas mujeres frenéticas gritaban: “’Aponchalo’, ‘Pachi’… ‘aponchalo’…”.

El partido va cero a cero. Y llega la parte baja de la octava entrada. Al bate está Álvaro Bustamante, quien no solo era beisbolista, sino campeón en Bolívar de los 100 metros planos. Saca un batazo que pega en la ingle al ‘Pachi’ Amador, quien se recupera, tira a primera, pero ya Bustamante había pisado la almohadilla.

‘El Pachi’ comienza a lanzar de lado y a cuidar al corredor de primera. Al bateador de turno lo pone en 2 strike cero bolas. Y se oye una ronca y autoritaria voz que grita: “ampáyer” (costeñización de la palabra en inglés ‘Umpire’). Era el ‘Cobby’ Flórez que salía del dugout y con su mano izquierda levantada. Eso significaba que iba a hablar con su pitcher y receptor. 

Y se da uno de los diálogos más famosos del béisbol colombiano.

El cátcher de Córdoba era el loriquero Víctor Carrasquilla, apodado el ‘León’. Como dirían los cubanos, tenía los cojones bien puestos para jugar esa posición, y era muy buen bateador. Era el único que le ‘cachaba’ sin miedo a Amador, ya que Miguel Dechans, el otro receptor y titular, se le dormía la mano izquierda con la recta del ‘Pachi’.

“Oye, Carrasquilla, si Bustamante se va pa’ segunda, no tires”. Mira, el que está bateando lleva dos strike sin bolas y van dos out”, le dice ‘El Cobby’ con autoridad y mirándolo de manera inquisidora.

“El Pachi’, se mete en la conversación y remacha a Carrasquilla diciéndole: “Y si se va pa’ tercera, déjalo, que de allí no pasa”.

‘El Cobby’ intenta salir del terreno y se regresa hacia Carrasquilla que ya iba camino hacia su posición y le dice: “¿Carrasquilla qué te dije?”. Este asiente con la cabeza. ‘El Cobby’ hace como si se fuera a salir y se regresa nuevamente: “¿Carrasquilla, qué te dije”? Se va y se regresa por tercera vez: “¿Carrasquilla, qué te dije?”. El Umpire se mete y le hace una seña al ‘Cobby’ para que deje reanudar el partido. 

‘El Cobby’ no había entrado al dogout de Córdoba cuando oyó una ensordecedora ovación, se gira y ve que la bola está el center fielder. Y Bustamante girando por tercera para el plato.

Bustamante se robó la base y Carrasquilla tiró a segunda, pero el tiro fue muy alto y lo metió en el jardín central. Córdoba perdió una a cero y el título.

Otra anécdota con ‘El Cobby’ Flórez.

Final Nacional Juvenil de Béisbol en Cali, Estadio Panamericano. Córdoba vs Bolívar.

Último inning, Córdoba gana una por cero. Bolívar al bate. Bases llenas un out en la pizarra.

Al cátcher de Córdoba le dicen ‘Pionono’.

‘El Cobby’ pide permiso al Umpire y entra al terreno y llama a todo el infield al montículo. Ordena cerrar el cuadro, jugar adelantado, para buscar el doble play por el home. 

Ordena al pitcher lanzar bajito y ‘pegao’. “Si sale roling, tiramos a home”. ‘El Cobby’ mira al ‘Pionono’ y le dice con emoción: “Pionono, pisa y tira a primera. Doble play y somos campeones”.

Como lo vaticinó el manager. Sale un roling a pitcher, que era Álvaro Montes, recoge rápido y tira a home. 

Como dirían en El Cocuelo, el ‘Pionono’ se ‘entotumó’, no pisó y salió a esperar al corredor que venía de tercera para tocarlo, pero el bolivarense hábilmente se estrelló contra el receptor cordobés quien perdió la bola. Entraron dos carreras y Córdoba quedó tirada en el campo y perdió la Final Nacional Juvenil de Béisbol en Cali.

Esa noche a la delegación de Córdoba les regalaron boletas para el clásico de fútbol profesional Cali vs América. Casi todos asistieron incluido ‘El Cobby’. Todos disfrutaban del partido, pero al ‘El Cobby’ solo se le escuchaba decir en el ‘Pascual Guerrero’: “Pionono, pisa y tira a primera. Doble play y somos campeones”.

Esta que sigue es una del llamado con cariño el ‘Pulpo Negro’, Rafael Imberth. Dominicano radicado desde hace muchísimos años en Córdoba. Es más cordobés que muchos cordobeses.

Ya Imberth era manager de Córdoba. Pero esta selección no tenía cátcher. Para ese tiempo viene a la Costa la selección de Panamá de béisbol a jugar varios partidos, uno de ellos en Montería. 

Los ‘Canaleros’ trajeron a dos receptores, uno era el veterano Francisco Gil; y el otro ‘Manny’ Sanguillén. 

‘El Pulpo Negro’ como que también se ‘entotumó’ y decidió que el cátcher a contratar era Gil, a quien le pusieron el remoquete de ‘Panamerican’ Gil. Y desechó a ‘Manny’ Sanguillén a quien tiempo después lo contrataron los Pittsburgh Pirates y después pasó a los Oakland Athletics. Fue tres veces escogido para el Juego de Estrellas (1972, 1973 y 1975).

Mientras ‘Manny’ Sanquillén terminó en las Grandes Ligas, el ‘Panamerican’ Gil terminó de árbitro de softbol en Medellín.

Cipote de ojo tenía el ‘Pulpo Negro’.

Y terminemos con estas dos últimas.

Vicente ‘Watusi’ Escobar Pocaterra fue un súper dotado para los deportes. Era un cordobés mono, pelo rubio, acuerpado, de 1.96 de estatura. Desde muy temprano fue Selección Colombia de Basquetbol. Estuvo al lado de los grandes de ese deporte en aquella época como lo fueron el samario Oswaldo Cabas, el guajiro Jairo Romero y el gigante sanadresano y también beisbolista Edison Christopher.

‘Watusi’, que también era beisbolista, es contratado por Coltejer en Medellín para que juegue con su novena. Le pagaban la universidad, vivienda, comida y unos viáticos. Jugaba béisbol y baloncesto para Coltejer.

Una vez estaban jugando la Universidad de Antioquia contra Coltejer por el torneo de béisbol. El lanzador por Uniantioquia era el cordobés y exseminarista Freddy ‘El Cura’ Cabrales. 

‘El Cura’ que se conocía con ‘Watusi’ desde hacía tiempo por el béisbol, le había metido tres ponches en ese partido a ‘Watusi’. Se lo comía a punta de curvas y slaider.

Para antes del cuarto turno de ‘Watusi’, esté se acerca por detrás del dogout de Uniantioquia y llama al ‘Cura’ y le dice: “Mira hijueputa, tú vas hacer que me echen. Esa gente me está pagando la universidad y la comida”.

‘El Cura’ se lo queda mirándo y riéndose: “La primera es recta”, le responde y se va.

Al próximo turno ‘Watusi’ salvó su puesto. Le dio un trancazo a esa bola que la desapareció del estadio, pero no sirvió porque iban perdiendo por abultado marcador.

Para terminar. ‘El Pachi’ Amador era una persona muy querida por todo mundo. A su casa, que quedaba detrás del Asilo de Montería, sobre la Circunvalar, lo iban a buscar muchos amigos. Tenía como suegra a una mujer más jodida que le decían ‘La Carajada’. Quien era bien irreverente con los logros beisbolísticos de su yerno. Un día un grupo de amigos lo fue a buscar y en la puerta del patio estaba ‘La Carajada’. El recién llegado le dijo: “Nos haces el favor de llamar al ‘Bola de Humo’”. ‘La Carajada’ se gira y grita: “¡Mira bola de mierda, te llaman!”.

No hay duda que el béisbol y el boxeo cohesionaron a la sociedad monteriana. Prohombres fueron sus dirigentes. Qué tiempos aquellos. 

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