Opinión

No podemos pasar del Coronavirus al ‘Coronaolvido’

Sharing is caring!


Por: Toño Sánchez Jr.


“Así que las epidemias son uno de los grandes factores en la historia humana, UNO DE LOS QUE MÁS NOS DICEN ACERCA DE QUIÉNES SOMOS COMO SERES HUMANOS, en términos de nuestras creencias, nuestras prioridades morales y nuestras capacidades para actuar colectivamente”. (Las mayúsculas son mías).

Frank Snowden, profesor emérito de historia de la medicina en la Universidad de Yale. (Lo dijo en entrevista a la BBC Mundo).

—//—

Puedes acaparar todo el alcohol que quieras. Puedes llevarte todos los antibacteriales de la góndola. Puedes comprar toda la producción de tapa bocas, puedes quedarte con todos los guantes desechables, pero esta pandemia trajo consigo su estrategia de contención y derrota, que es el mismo ser humano.

De lo que yo haga depende tu suerte… y de lo que tú hagas depende la mía. Con lo que se crearía una cadena virtuosa de contención, protección y sanación. Con ello lograríamos lo que quieren los científicos: que ‘aplanemos la curva’.

Es curioso lo que está pasando. Tu vida está en manos de los demás, ya que de nada vale que tú te cuides si los demás no lo hacen.

A esta pandemia no le importa tu color, credo, fe, partido político, ingresos, estrato, raza, riqueza, pobreza, fama, sueños. Es bien democrática e igualitaria, nos tasa con el mismo rasero a todos.

Doloroso lo que está viviendo Italia y España. Desgarra el corazón ver esos carros recoge muertos. Nos hacen ver en tiempo real esas dantescas imágenes de apocalípticas películas de virus mortales.

Pero aun así, hay personas que quieren desconocer lo que está pasando y que solo quieren seguir la vida como si nada.

Hay otros, que se hacen llamar líderes políticos, que han cogido esta pandemia sacar aún más lo despreciable que todavía albergan dentro. Con lo que uno concluye que esa gente para la perversidad es insondable.
Usar como mercancía política esta pandemia del Coronavirus es de lo más ruin que he podido ver en mi existencia.

Y a todo eso se suma un Presidente, que junto a sus Ministros, en vez de transmitir que hay estrategia de contención y un solo mensaje, sale a dar bandazos que confunden al ciudadano que ya no sabe si creerle o no.

Unido a todo esto una guerra de egos por lo que hacen otros gobernantes en Distritos, Gobernaciones y Alcaldías. Hoy sale un anuncio que los desautoriza y mañana un ‘Decreto de Unificación’, que esta última vaina, no sé, pero lo que sí sé es que no sirve para un… carajo.

Uno quisiera ver a todos los eminentes científicos de Colombia en una sola mesa hablándole a los colombianos, junto con el Gobierno y todos llamados líderes, en especial los de la oposición, pero eso es demasiado para los ególatras que nos gobiernan y para los que lideran los dos bandos del odio y del resentimiento.

Ustedes han escuchado un mensaje, seguido de acciones diarias, de los llamados líderes políticos de Colombia.

Pareciera que unos quisieran desgracia, pero que no los toque a ellos, para tener a quien echarle la culpa de todo después que esto pase. Y los otros a encontrar una solución mágica que los haga salir en hombros, pero que no se la deban a nadie.

¿En manos de quién estamos?

Hoy son tiempos para desarmar el corazón, alma, espíritu y mente. Esta es una pandemia que se empieza derrotando con solidaridad, con llenarte de compasión y que te duela el otro, independiente de quien sea. Por ejemplo, los que están hacinados en las cárceles. Sí, son reclusos que están pagando por lo que han hecho, pero son seres humanos nos guste o no. Y la Dignidad Humana es un privilegio de todos, hayamos delinquido o no.

Yo sabía que este neoliberalismo inhumano nos había llevado a un ofensivo individualismo, pero con esta pandemia qué equivocado había estado, es un aberrante y mortal individualismo. Qué te importa si el otro se muere o no, mientras a ti no te dé.

Y a este Gobierno no le importa la gente de a pie. No ha querido enfrentar el choque social que ya se siente. Cuantos millones de personas tienen un mínimo vital que proviene de la informalidad del día a día. Qué hacer con ellos. Cómo ayudarlos. Los colombianos, es cierto, no se mueren de hambre si los dejas rebuscarse (No estoy hablando de ilicitud), pero cosa distinta puede pasar cuando les digas que no se pueden rebuscar el diario. No me quiero imaginar de lo que serían capaces.

Hay un dicho en el mundo de los Medioambientalistas que reza: “Cuando se den cuenta que los billetes no se comen van a defender al Medioambiente, pero ya será demasiado tarde”. Parafraseando un poco, que no se vayan a dar cuenta muy tarde que los colombianos del día a día no se van a dejar morir de hambre.

Yo creo que ha llegado el momento de desempolvar dos palabras que hemos sepultado dentro de nuestro corazón: generosidad y compartir.

Para ser responsables con lo que está pasando no necesitamos de Duques, Petros y Uribes.

Para ser buenas personas, generosos y solidarios tampoco los necesitamos.

Esto va a pasar. Nos va a golpear, a unos más que a otros. Pero saben qué va a quedar por el resto de nuestros días en nuestros corazones y la retina de todos: Lo que hicimos por los demás y eso será lo más grandioso que tendremos hasta el último día de nuestra vida.

Esta pandemia nos debe hacer conscientes de algo que se nos olvidó: que somos mortales. Que la vida es un soplo. Que no tenemos la certeza de que mañana vamos abrir los ojos. Pero si los abrimos, entonces la Vida, el Universo, Dios… o los tres, nos regalaron una Gracia. Y la pregunta es, ¿qué vamos hacer con esa Gracia?: ¿Esconderla debajo de una piedra? ¿Tirarla a los cerdos? Solo tú lo puedes decidir. Este es un momento único para decidir bien, y en especial, pensando en los demás.

No quiero terminar sin expresar mi admiración, respeto y solidaridad para con el trabajo y la manera como el Gobernador de Córdoba, Orlando Benítez, y el Alcalde de Montería, Carlos Ordosgoitia, han manejado esta delicada situación.  Y en momentos como este solo les digo, cuenten conmigo y con Montería Radio 38 Grados para salir adelante y ayudar a todos los cordobeses.

Y extiendo esa admiración, respeto y reconocimiento al rector de la Universidad de Córdoba y a todo su equipo de investigadores y científicos, que han puesto esa institución al servicio de los cordobeses. Muy a pesar que desde Bogotá, el presidente Duque, quiere darle el control de todo a la Universidad de los Andes, cuando el laboratorio de la Universidad de Córdoba está entre los tres primeros de Colombia, por no decir que es el primero.

Y para honrar el título de esta columna, no podemos convertir el Coronavirus en un ‘Coronaolvido’. Este país siempre ha tapado una tragedia o un escándalo de corrupción con otro. Y es por eso que pasan los años y seguimos con temas irresueltos que resucitan cada dos, tres o cuatro lustros.

Los candidatos presidenciales, uno contando billete al estilo mafioso y el otro, con aliados políticos enredados con narcotráfico, con ‘Marquitos’ Figueroa y con un homicidio, son hechos que no pueden ser ocultados o sepultados por el Coronavirus.

Reficar, Odebrecht, por solo mencionar estos dos, no pueden irse con el Coronavirus.

Y a Urrá S.A. no se la pueden dar al íntimo amigo (¿y socio en la sombra?) de Álvaro Uribe Vélez y amigote de Iván Duque; nos referimos al hamponazo que tiene el ‘título’ de ser el primer gobernador de elección popular en ser destituido por corrupto.

Ese individuo quiere poner como Presidente de Urrá S.A. a quien fuera su Secretario General en la Gobernación de Córdoba cuando cobró la coima de 75 millones de pesos.

Y a ‘Los 13 Jinetes del Apocalipsis’ (Una facción del Concejo de Montería) hay que recordarles que su Proyecto de Acuerdo fue rechazado por inconveniencia. La pregunta es si lo van a revivir en estos momentos. Y a todas estas, porqué no rifan un caballo de los que les prometieron si pasaba el Acuerdo, para con los recursos comprar un gran mercado para los ancianos del Asilo de Montería, que desde el 20 de marzo de 2020 no tienen comida. O donan una parte de lo que se ganan por cada sesión en donde no hacen nada, sino atravesarse a todo lo que hace o propone el Alcalde. ¡Ahhh! Y una respetuosa solicitud. Por qué no hacen un Debate de Control Político sobre cómo fue el ‘negociao’ del Asilo, para saber de una vez por toda la verdad. Nadie va a ir preso, pero al menos para que ‘metan mono’ de que hacen algo en ese entable.  

¿Qué nos pasa? ¿Es que vamos a permitir que los hampones de siempre sigan mandando en Córdoba?

Lo terrible de todo esto es el silencio de la gente buena de este Departamento y Capital.

Y ténganlo claro. Una cosa es el Coronavirus y otra muy diferente son los bandidos de la corrupción. Y estoy seguro que del Coronavirus vamos a salir, lo que sí no sé es que si de estos hampones de cuello blanco y negro lo haremos.

shares