Opinión

No hay NADA que celebrar

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Por Toño Sánchez Jr.


Siempre he sido y seré de la Escuela del Periodismo que celebra el Día del Periodista el 9 de Febrero. Pero en esta ocasión no hay NADA que celebrar, es más, creo que tenemos una gran deuda moral para con los colombianos, al punto que deberíamos pedir perdón por no haber estado a la altura de nuestra responsabilidad.

Me formé en aquella Escuela del Periodismo llena de ideales y de compromiso para con la gente y la sociedad. Allí aprendí a que siempre había que poner al ciudadano en la mitad. A que teníamos que incomodar al poder, ya fuese público o privado. A que la verdad y la credibilidad tenían que ser nuestra brújula y norte.

Todos queríamos tumbar presidentes y funcionarios. Destapar los más grandes escándalos. Todos queríamos ser Bob Woodward y Carl Bernstein los periodistas que tumbaron a Richard Nixon cuando estaban en el The Washington Post.

Así como el ‘Bogocentrismo’ le ha hecho tanto daño al país, el ‘periodismocentrista’ es todavía peor.

Estamos ante un ‘periodismo corporativo’ que solo defiende intereses de los poderosos. Aquí ya no hay verdadero periodismo.

Es más, esta columna puede ser satanizada y mostrarse como la opinión de un periodista resentido y equivocado, porque desde Bogotá se establece quien es Periodista y quien no.

Siempre he creído que desde el periodismo se puede construir una mejor Nación. Es más, que desde el periodismo se puede defender una región.

Si el periodismo bogotano hubiese visto a la Región Caribe desde otra óptica, el fenómeno de la violencia no nos hubiera avasallado como lo hizo. No hubiésemos llegado hasta esos grados de degradación de la guerra.

Ignoraron adrede lo que pasaba en la provincia. Solo éramos noticia cuando la guerrilla hacía de las suyas y después las autodefensas. Y se ganaron infinidad de Premios Nacionales de Periodismo con la sangre de nuestros paisanos.

A Córdoba solo la ven cuando hay que crucificarla por lo que sea.

Pero a la Bogotá de ellos no la ven para nada. Y desde allá se arman los más asquientos esquemas de corrupción.

Por ejemplo, me van ustedes a decir que la corrupción de la salud se armó en Córdoba.

Miren, el cargo más importante de Colombia para enriquecerse y delinquir es el de SUPERINTENDENTE DE SALUD. Y ningún medio de comunicación del interior del país mira para allá.

¿Cuánto costó el paso de los usuarios de Coomeva para las otras EPS, cuyos dueños son los mismos de varios poderosos medios de comunicación de Colombia?.

En Colombia hay dos mafias.

La de los bandidos declarados por los medios y la de los ‘empresarios’ que delinquen dentro de la legalidad.

Hoy los medios de comunicación del interior del país deciden quién es bandido, sospechoso o inocente.

Jamás me llegué a imaginar que la orientación sexual de alguien fuera determinante para aspirar a Presidente.

Hubo un mandatario que tuvo su orientación sexual bien definida y ningún periodista cachaco lo cuestionó. Es más, en el avión presidencial las periodistas eran acosadas por la esposa de ese expresidente, pero ninguna dijo nada, pero hoy, Siglo XXI, salen a aullar.

Aquí ha habido presidentes con mozas titulares y los medios cachacos callados.

No estoy escribiendo que esto sea correcto. Estoy planteando que cuando lo hacen los mandatarios cachacos y políticos del interior es correcto, pero cuando está implicado alguien de la región Caribe es un delito.

Los cachacos pueden tener las mozas que quieran y no es malo, pero un costeño, tiene una ‘quería’ y es un delito de ‘lesa sexualidad’.

Con esto, no estoy ‘legalizando’ la infidelidad. Solo quiero plantear que los errores de un ser humano no pueden ser tratados como herramienta politiquera.

Si el periodismo centralista bogotano hubiese mostrado todo lo que pasaba en Córdoba en los años 70 del Siglo XX no hubiésemos pasado por todo esto. Mucha sangre inocente no se hubiese derramado.

Hoy el periodismo defiende solo intereses y entre sus intereses no está Córdoba, por lo cual esta región puede ser negociada y entregada al crimen.

Aquí no hay periodismo. Hay negocio periodístico.

Hay es un periodismo de desquite, de venganza y destrucción del otro… y eso no es Periodismo.

Yo me formé en otra escuela, en donde el verdadero Periodismo era poner al ciudadano en la mitad y en no sentir odio cuando escribieras una noticia u opinión.

A lo mejor el que está mal sea yo.

Toño Sánchez Jr.

@tonsanjr

@monteriaradio38

www.monteriaradio38grados.co

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