Opinión

¡Haz que valga la pena este 24 de Diciembre!

Sharing is caring!


Por: Toño Sánchez Jr.


Antes de iniciar este escrito quiero que le quitemos todo toque de religiosidad a estas bellas fechas del mes de Diciembre, el último mes del año para cualquier creencia o no creencia.

También quiero que nos olvidemos que la palabra FE y CREER hace parte de algún clero u organización religiosa, que las han secuestrado, eso es otra cosa.

Ante estas salvedades ya sabes si debes seguir leyendo o no esta Columna de Opinión.

Siempre estas fechas nos llevan a muchas reflexiones y cierre de cuentas personales, espirituales (No tiene nada que ver con la religiosidad), emocionales, materiales, laborales y hasta sentimentales. También nos invitan a nuevos comienzos en todos los aspectos de nuestra vida.

Nos prometemos muchas cosas y tratamos de cumplirlas. Unas las logramos, otras no. Pero desafortunadamente nos lapidamos por las que no logramos y no nos alegramos por las que hacemos realidad. Somos excesivamente crueles con nosotros mismos.

Dicen que somos capaces de perdonar el peor vejamen que otra persona nos haga, pero somos imperdonables con nosotros mismos, crueles, verdugos y AUTOguillotinadores. Nos cortamos la cabeza a diario sin dolor alguno.

Y con la cabeza rodando por el polvo a diario, es lógico que no podamos avanzar ni lograr nuestros sueños. ¿O ustedes conocen a alguien que piense bien sin cabeza?

Por eso mi invitación para estas fechas es que empecemos TODO, con nosotros mismos. ¡Nada está afuera! Todo está dentro de nosotros. Que empecemos a dejar de juzgarnos, a dejar de condenarnos, a dejar de ser crueles con nosotros mismos, a dejar de pensar en culpabilidad eterna y divina (Eso NO EXISTE). A dejar de pensar que no nos merecemos lo mejor de lo mejor. A dejar a un lado ese asquiento determinismo que no podemos ser grandes personas, profesionales y triunfadores.

Aquí entra una palabra que ha sido secuestrada por las religiones monoteístas del mundo: ¡FE!
Tienes, léelo bien, TIENES, que tener FE en ti. Esto no se trata de religión, se trata de tu supervivencia, y si tú no crees en ti, tú crees que los demás, incluida tu familia, ¿va a creer en ti?

Por eso en estas Navidades te invito a que creas en ti, a que te valores, a que pienses en que eres una gran persona a pesar de todos tus errores y desaciertos. A que nadie tiene el derecho de juzgarte, menos tú, contigo mismo.

Te equivocaste, tomaste una mala decisión, fracasaste en un proyecto, en una relación sentimental, unos amigos te traicionaron, hasta familiares te dieron la espalda, no te frustres por eso, TEN FE y vuelve a empezar.

Llénate de confianza en ti mismo, dentro de ti están todas las herramientas para salir adelante otra vez, lo que pasa en que nos dejamos ganar del dolor, la culpa y la derrota.

Por eso, en estos momentos es que la palabra ESPERANZA tiene que regir tu vida. Cuando hay esperanza hay FE y con FE y ESPERANZA todo cambia para bien. ¡Créelo!

Y si no lo crees, al menos inténtalo, no pierdes nada con intentarlo.

Una vez le escuché a un sabio decir, cuando toda la lógica no funciona, ¿por qué no intentas con lo que es ilógico?

Interesante interrogante.

Te invito a ponerle acciones a tu FE y a tu ESPERANZA.

Que te llamen loco o raro, no importa. Pero cuando las cosas empiecen a funcionar a tu favor, ¿qué van a decir? ¿Cómo te vas a sentir?

Te invito a desearle lo mejor a los demás, incluidas esas personas que no se lo merecerían, en eso consiste la grandeza.

Aléjate, por siempre, del odio, del rencor, del resentimiento y de la envidia.

Aléjate de las personas que las mueve solo el ego, el egoísmo y el desacreditar a los demás.

Aléjate de las personas que solo hablan mal de los demás y que solo ven defectos en los demás. Incluidas sus parejas.
No dejes que el miedo se apodere de ti y te inmovilice. El enemigo del amor no es el odio, es el miedo.

Tal vez yo he pasado por todo lo que te he escrito, pero también he pasado por todo lo MARAVILLOSO que te da la vida cuando reflexionas y entiendes que todo está dentro de uno y nada afuera.

Te deseo una Feliz Navidad.

Que el Universo, que la Vida, que Dios te regale los deseos de tu corazón.

¡¡¡Pero CRÉELO!!!

shares