Opinión

¿Es Ético obedecer una Ley INMORAL?

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Por: Toño Sánchez Jr.


[Proyecto de Ley 369 de 2021, a través del cual “se adoptan medidas en materia de TRANSPARENCIA, PREVENCIÓN Y LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN”]. (Mayúsculas son mías).

Nunca he conocido gente más retorcida que los congresistas de Colombia, en este caso los 73 de la Cámara de Representantes que votaron favorablemente el Artículo 68 del Proyecto de Ley Anticorrupción en donde amordazan al Periodismo de manera descarada para poder despacharse este país a punta de corrupción.

Lo nunca visto en las más despreciables dictaduras -de derecha o de izquierda- una salvaguarda para los corruptos, que consiste en que la Prensa no se atreva a investigar temas de corrupción.

Este esperpento lo presentó inicialmente Alicia Arango, gran beneficiaria de los dos períodos de Álvaro Uribe Vélez. La consideraron en su momento la mano izquierda del Monje de la Secta. Era la presidenta en la sombra.

Arango aprovechó su paso por el Ministerio del Interior para presentar la iniciativa junto con el ministro de Justicia, Wilson Ruiz, en octubre de 2020.

Esto quiere decir que el presidente Iván Duque respaldó, y respalda, la mordaza y censura que se le está poniendo al Periodismo colombiano.

No entiendo cómo entonces, este presidente condena y habla de combatir a la corrupción, cuando está maniatando descaradamente a los Periodistas. Pero es normal escuchar estos discursos doble moralistas de este Gobierno y sus lacayos.

Pero quien revive la iniciativa como ponente, es el Representante a la Cámara, César Lorduy, de Cambio Radical, el partido político de Germán Vargas Lleras, otro que tiene un discurso doble moralista contra la corrupción.

En la exposición de motivos del Proyecto de Ley dice:

“El Proyecto de Ley tiene por objeto adoptar disposiciones tendientes a prevenir los actos de corrupción, a reforzar la articulación y coordinación de las entidades del Estado y a recuperar los daños ocasionados por dichos actos con el fin de asegurar promover la cultura de la legalidad e integridad y recuperar la confianza ciudadana y el respeto por lo público”.

Cómo se puede promover una “cultura de la legalidad e integridad”, cuando de manera descarada pretenden silenciar a todos los medios de comunicación en temas de corrupción.

Cómo escriben eso de “recuperar la confianza ciudadana y el respeto por lo público”, cuando le cercenan al Periodismo su libertad de informar sobre temas de corrupción.

El respeto por lo público empieza respetando la independencia del Periodismo. Es más, dándole herramientas para acceder más fácilmente a documentos públicos. Y a que el Derecho de Petición se responda en menos de tres días calendario.

Este infame Proyecto de Ley lo que busca es oficializar una estrategia que viene implementándose en Colombia desde hace unos años, que consiste en intimidar a los Periodistas a punta de denuncias penales.

El ponente del proyecto, César Lorduy, no se les olvide que es de Cambio Radical, afirmó a un periódico capitalino que “todos somos inocentes hasta que se demuestre lo contrario”. Redescubrió la rueda. Esto está en nuestra Constitución. Pero es que en Colombia pareciera que el Poder Judicial estuviera al servicio de la corrupción.

Razón por la cual, a los colombianos solo les quedaba un Periodismo valiente que se atreviera a enfrentar a la corrupción y a los corruptos.

Claro que el Periodismo tiene una deuda social y moral con el pueblo colombiano, pero más cierto es aún, que muchos escándalos de corrupción se conocieron por la valentía del Periodismo que se atrevió a destaparlos.

En Colombia no hay nada más imposible que demostrar la ‘autoría intelectual’ o establecer quien fue el determinador de un delito. Ya se pueden imaginar cómo será en casos de corrupción, en donde caen los más pendejos o los que previamente la ‘justicia’ ha etiquetado en los medios de comunicación para señalarlos como responsables, para salvar a los verdaderos corruptos que lideran la corrupción en este país.

No quiero extenderme aquí con ejemplos que ya los lectores conocen.
Aquí una pregunta abierta ¿cómo votaron nuestros cinco representantes? Sería bueno que hicieran público sus posturas frente a ello para evitar hipocresías.

Todavía no la creo. Todavía se me hace increíble que desde el mismo Poder Ejecutivo y Legislativo se dé una ‘unión temporal’, un ‘amangualamiento’ para ‘proteger’ el negocio de la corrupción en Colombia.

Definitivamente cuando las ratas y los gatos se juntan es porque los DOS van por el queso… por el botín estatal.

Finalizando esta columna me enteré que el presidente objetará esa mordaza. La mejor forma de objetarla era no presentar el proyecto desde 2020. Ahora que se le vino el mundo encima entonces aparece de redentor y defensor de la libre expresión.

Cínicos despreciables.

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