Opinión

Córdoba, un Departamento donde hay LICENCIA PARA ROBAR

Sharing is caring!


Por: Toño Sánchez Jr. 


Ya robarse más de 40 mil millones de pesos no asombra a nadie en Córdoba, pero lo más vergonzante es que ya ni siquiera indigna. Y todos los implicados están ‘sanos’, para utilizar un término bastante delictivo. 

El acueducto costanero de Córdoba costó eso, pero lo hicieron con la tubería que no era, una auditoría de la Procuraduría demostró que se cometieron todas las aberraciones posibles, pero no pasó nada. Todos los medios, en especial los del interior, silenciosos. A lo mejor porque los interventores de esa millonaria obra eran cachacos. 

La zona costanera de Córdoba es una de las regiones más abandonadas del Estado, pareciera que esa gente le hubiese hecho algo a esos cachacos políticos para ‘gozar’ del castigo del olvido y abandono. 

Cómo es posible que una de las regiones de Córdoba y Colombia más hermosas se la hayan entregado al narcotráfico y a la mafia. 

Qué le hizo la gente de la Zona Costanera de Córdoba a los políticos para que le dieran la espalda de esta manera. 

Nunca tuvieron agua potable, pero se rebuscaban para conseguirla. Vino un proyecto para que les construyeran un Acueducto Regional. Todos se regocijaron. Pero terminaron construyendo un acueducto con la tubería que no era la adecuada. 

El corazón de un proyecto de agua potable es la tubería. 

Cómo es posible que unos contratistas, aliados con el interventor, se asalten un contrato, cambiando las especificaciones de la tubería, que necesitaba un revestimiento especial, para poner una que puso en riesgo la vida de todas las personas que viven en esos municipios.  

Ahora salen a decir que les quitaron a las aseguradoras 9 mil millones de pesos para ser reinvertidos en ese proyecto. 

No sean tan despreciables. 

El contrato costó más de 44 mil millones de pesos y ahora van a decir que con 9 mil millones van a solucionar el problema de la tubería. Vayan a decirle eso a sus áulicos. ¡No sean tan rateros! Y descarados. 

Yo sé que los ladrones de lo público en Córdoba tienen ‘licencia’, pero esperaba que no fueran tan criminales. Porque mandar ‘agua potable’, supuestamente, por una tubería, que no cumple con las especificaciones internacionales, es ser criminal. 

Hoy, los contratistas gozan del billete y de buena salud financiera. El Interventor está muerto de la risa y millonario, pero la gente de la zona costanera sigue condenada a ser unos marginados que no tienen derecho ni a agua potable siquiera. 

Y los tales periodistas del interior esto les importa, al igual que a los de acá. 

Y ni escribir de la ‘nueva generación’ de congresistas de Córdoba. Son la versión NSPUC. 

Es una lástima que uno tenga repetirse. Pero a continuación lo que escribí sobre este asquiento y humillante robo.

.

.

.

.

.

.

La DOBLE MORAL de los cachacos con el Acueducto Costanero de Córdoba 

Por: Toño Sánchez Jr. 

Inicio esta columna de opinión con una pregunta: ¿Por qué los súper periodistas cachacos de Bogotá hablan de irregularidades en el contrato del Acueducto Costanero de Córdoba, pero OMITEN decir quién fue el Interventor de la obra, ¿quién lo puso y quién ordenó el cambio de la tubería? 

Ahora sí empecemos. 

Estamos ante una, UTD, Unión Temporal para Delinquir. Aquí hubo una alianza estratégica, entre cachacos y cordobeses, para robarse un billete. Pero les aseguro que los del Sinú se quedaron solo con el ‘vuelto’ y los de Bogotá con el ‘botín’ completo. Poquito o mucho, pero robar es robar, y eso es corrupción. 

Iniciemos con Ciencia Ficción. El portal de Internet de Minvivienda dice que el ‘Objeto’ de los Planes Departamentales de Agua, PDA, es: “Lograr la armonización integral de los recursos y la implementación de esquemas eficientes y sostenibles en la prestación de los servicios públicos domiciliarios de agua potable y saneamiento básico, teniendo en cuenta las características locales, la capacidad institucional de las entidades territoriales y personas prestadoras de los servicios públicos y la implementación efectiva de esquemas de regionalización”. 

Si esto es verdad o no, queda a su imaginación. Pero lo único cierto es que el Gobierno Santos los despreció por ser una iniciativa de su antecesor. Pero ese no es el tema de esta columna, eso que lo arreglen esos cachacos y paisas.  

Pero quien verdaderamente define a los PDA es el Documento CONPES 3463 de 2007 denominado Planes Departamentales de Agua y Saneamiento para el Manejo Empresarial de los Servicios de Acueducto, Alcantarillado y Aseo: “Como la estrategia del Estado para acelerar el crecimiento de las coberturas y mejorar la calidad de los servicios”. 

Al ver ese ‘Objeto’ y ‘Definición’ se creería que estamos ante un verdadero Estado Social de Derecho, pero este es un país de papel. Todo está escrito, pero nada se cumple, a no ser que sea para enriquecer a alguien… o favorecer a los del ‘interior’. 

Este Departamento se monta en esto de los PDA, en los 10 meses que estuvo como mandatario de los cordobeses, Jaime Torralvo Suárez. Fue el Gobernador que ‘democratizó’ el robo en Córdoba. De esto no hay duda y hasta muchos de su clan se enorgullecen de ello. 

Luego llega a la Gobernación de Córdoba, Marta Sáenz Correa, quien termina aliándose con la CVS y algunos alcaldes en el tema. Toda ésta estructuración es demorada por el recalcitrante centralismo, pero en 2008 nace Aguas de Córdoba S.A. E.S.P. Hija de lo que se llama a nivel nacional Plan Departamental de Aguas (El nombre original fue: Programa Agua y Saneamiento para la Prosperidad – Planes Departamentales para el Manejo Empresarial de los Servicios de Agua y Saneamiento PAP-PDA). Y nombra allí a Gloria Cabrales. Lo primero que contratan es una consultoría. Luego establecen que deben hacerse unos estudios de prefactibilidad, para lo que se conocerá, comúnmente, como el Acueducto Costanero de Córdoba. Hasta aquí todo es puro ‘deber ser’. 

¡Lo que sigue debe quedar bien claro para todos los cordobeses! La consultoría en mención y los estudios de prefactibilidad FUERON APROBADOS POR EL MINISTERIO DE VIVIENDA Y AGUA POTABLE (Antes se llamaba de otra manera, pero es lo mismo). 

Hay un detalle al margen, tiempo después, Gloria Cabrales no firma la renuncia protocolaria a la salida de Marta Sáenz como gobernadora en diciembre de 2011. Ella, al saber que Musa Besaile va a ser el jefe político por excelencia en la nueva Gobernación, busca su apoyo, y este, al parecer, le pide que se quede. Si eso está bien o mal, no sé ni me interesa. Es solo un detalle que vale la pena recordar. 

Cuando Marta Sáenz está por irse en 2011, a Aguas de Córdoba, llegan desde el Gobierno Nacional, 35 mil millones de pesos. Que entraría a manejar Gloria Cabrales al ser ratificada por el nuevo Gobernador de Córdoba, período 2012 – 2015. 

Entonces llega Alejandro Lyons a la Gobernación y encuentra todo eso listo. 

Aquí hay que hacer unas precisiones antes de seguir.  

Y tienen que ver con la naturaleza jurídica de Aguas de Córdoba. Es una entidad con autonomía administrativa, jurídica, económica y contractual. Si quieren decirlo de alguna manera, es una ‘gobernación de Córdoba externa’ en términos de agua y saneamiento básico. 

No está de más decir que Aguas de Córdoba S.A. E.S.P. es una empresa de Servicio Públicos con accionistas que se rige por el Derecho Privado y que detrás de ella hay una Junta Directiva que la integran la Gobernación de Córdoba y varios municipios del Departamento. 

En términos comunes, esa empresa, podría y puede hacer lo que le venga en gana. Así el gobernante de turno no esté de acuerdo con el director o directora.  

Esto tiene que quedar en claro para lo que vamos a escribir a continuación. 

Sigamos. 

Con los estudios de prefactibilidad se decide sacar a licitación el Acueducto Costanero. El contrato es por un poco más de 40 mil millones de pesos. 

No doy la cifra exacta porque en Aguas de Córdoba hay un ‘misterioso’ hermetismo sobre toda esta contratación. Al punto que no quisieron darme información alguna. Hasta se burlaron de uno. Pero cuando los periodistas del ‘interior’ los abordan, se mean. Y se tiran cual tapete. 

El contrato se lo ‘gana’ Luis Peñalosa, representante legal del consorcio que cumplió, al parecer, con todos los requisitos. Esta Licitación tuvo ACOMPAÑAMIENTO DEL MINISTERIO DE VIVIENDA Y AGUA POTABLE Y DE LA PROCURADURÍA GENERAL DE LA NACIÓN. Lo escribo en mayúsculas para que vean todo lo que estuvo detrás de este contrato.  

¿Quién es Luis Peñalosa? 

Es el actual Alcalde de Codazzi, Cesar. Y en Montería es o era el inseparable amigo del ex senador Miguel Alfonso de la Espriella.  

Bueno, él se gana ese jugoso contrato. Pero en 2015 lo cede porque va a aspirar a la Alcaldía de Codazzi, y se la gana. Lo que viene a continuación es una mera pregunta: ¿Hubo en su campaña dineros del Acueducto Costanero de Córdoba? Es una pregunta, más no una sindicación. Lo cierto es que hoy en día, Luis Peñalosa, tiene en la Procuraduría 17 investigaciones como Alcalde de Codazzi, pero ‘nada le pasa’. 

Sigamos. El contrato tiene una adición de más de 4 mil millones de pesos. Lo terminan y lo reciben los alcaldes de Los Córdobas y Puerto Escondido; menos, el de Canalete, Remberto Lambertínez. 

¡Aquí viene el descubrimiento! 

Resulta que Lambertínez manejaba en Canalete un artesanal acueducto. Y como no firmaba, le tiraron a él toda la responsabilidad de que el acueducto no arrancara. Él argumentaba de que el agua llegaba oscura y con oxido.  

Entonces los enemigos políticos lo denunciaron ante la Procuraduría Provincial en Montería por Prevaricato. La Procuraduría inicia las indagaciones hasta llegar a comprobar que era cierto lo de la turbidez del agua. 

Llegan de Medellín unos Procuradores Especiales a investigar el tema y deciden romper una parte de la tubería para examinarla. Para lo cual le solicitan a la empresa operadora del agua en Montería, Veolia, que los apoye. Estos se niegan inicialmente, pero por presión de la Procuraduría acceden a romper el tubo y se descubre que no lleva un revestimiento que debe venir de fábrica.  

Razón por la cual, cuando el agua con cloro que lleva, la presión de las motobombas y el hierro limpio del tubo (sin el revestimiento), se convierte en todo un ‘coctel’ tóxico para toda esa región costanera. 

Y allí aparece entonces la verdad de todo. 

Que los 22 kilómetros de tubería debía ir con unas especificaciones técnicas que ya han sido establecidas, hace años en Colombia, que obliga a todos los ingenieros a acogerse a ellas. No es que ellos puedan ‘evaluar’ sobre el tema, es que TIENEN que regirse por esta normatividad Nacional. (Reglamento Técnico del Sector de Agua Potable Saneamiento Básico – RAS. Resoluciones Nos. 1166 del 20 de junio del 2006 y 1127 del 22 de junio de 2007 emitidas por el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. Y demás normas internacionales). 

Estos 22 kilómetros suben una montaña, para que después, por gravedad, el agua pudiera llegar con presión a los tres municipios que constituyen esta Acueducto Costanero: Canalete, Los Córdobas y Puerto Escondido. 

Bueno, según los investigadores, la alta presión a la que es sometida esta tubería, por unas motobombas, para subir el agua hasta la cima de una montaña, hace que se desprenda mucho material del interior del tubo por no tener un revestimiento especial. 

Pero dejemos que sea el documento de la Procuraduría General de la Nación el que nos hable: “ (…) se puede establecer que la tubería de acero al carbón de 12” [Pulgadas], suministrada e instalada en la línea de impulsión del Acueducto Regional Costanero entre la PTAP y el tanque de regulación central con capacidad de 800 m3, NO CUMPLE CON LAS CONDICIONES NECESARIAS PARA EL TRANSPORTE DE AGUA POTABLE PARA EL CONSUMO HUMANO, debido a la oxidación presentada por falta de revestimiento interno, lo que incide directamente en la alteración presentada en las características fisicoquímicas del agua producida y transportada, principalmente en los parámetros de turbiedad, hierro y color, sobrepasando los límites máximos permisibles”. (Mayúsculas fuera del texto original, son mías). 

Aquí un paréntesis. Reputados ingenieros hidráulicos de Córdoba, reconocen que esos tubos tenían que haber tenido 16” [Pulgadas] de diámetro. 

Cuando este Contrato se ‘amarró’, perdón, se suscribió, el Ministerio de Vivienda y Agua Potable se aseguró la Interventoría Técnica y Administrativa. Y la Supervisión total de las obras. ¿Por qué? Averíguelo Vargas… ¿Lleras? 

Entonces, ¿quiénes eran los únicos que tenían que ver con este Contrato? La siguiente ‘triada’: Aguas de Córdoba S.A. E.S.P., Contratista y Ministerio de Vivienda y Agua Potable, este último por quedarse con la Interventoría y Supervisión total.  

Una precisión. Claro está, que la interventoría la contrató Fonade. Pero recuerden que esta entidad se mueve por el Derecho Privado y para este tipo de entuertos hace ‘invitaciones’, que son legales, es verdad, pero no todo lo que es legal es justo. Infiero, no tengo la prueba reina, que a Fonade le dijeron, que esa Interventoría tenía ‘Destinación Específica’. Y así tuvo que ser, ya que esos cachacos son los inventores del dedal.   

Hoy en día, el secreto mejor guardado de la ‘triada’ en mención, es el interventor o la empresa que tiene la Interventoría. Y si es un consorcio no quieren decir las empresas que lo integran. 

Conclusión y resultado de la operación. 

Solo esta ‘triada’, pero en especial el Interventor con el contratista, podían aprobar un cambio en la tubería. Y si en el presunto escenario, en el contrato original la tubería no tenía esas características, el interventor tenía toda la autoridad para parar la obra. ¿Por qué no lo hizo? ¿Se aliaron Contratista e Interventor en esta obra para tumbarse ese billete? Miren bien que hay signos de interrogación. 

Algo tiene que quedar bien en claro en esta columna, que el Ministerio de Vivienda y Agua Potable no queda ni en Canalete ni en Los Córdobas ni en Puerto Escondido. Queda en Bogotá donde están estos doble moralistas cachacos, que ahora quieren mostrar como si esta obra se la hubieran robado los de Córdoba. 

Ahora andan usando, dentro del tubo, un producto que se llama ‘secuestrante’, para mejorar el agua; pueda que funcione, pero con el tiempo, va a resultar más costoso que cambiar la tubería. Y ese costo del ‘secuestrante’ lo terminarán pagando los usuarios de estos tres pobres y míseros municipios. 

Me falta una pregunta. ¿Por qué los alcaldes de Puerto Escondido y Los Córdobas recibieron ‘a satisfacción’ esta obra? ¿Qué los anestesió? ¿Qué los endulzó? En Córdoba y Bogotá NADA es gratis. 

Hoy más que nunca, tengo claro, que las gigantes ratas de Colombia están es en Bogotá. 

Cómo es posible que le hayan hecho esto a unas comunidades que han puesto la mayor cuota de sangre inocente en esta guerra mata pobres. Los han avasallado la guerrilla, los paramilitares, el narcotráfico, la corrupción, los grupos sicariales, los robadores de tierras y el olvido del Estado. Están en pie no sé por qué. Solo se me puede ocurrir algo divino, por la Gracia de Dios. 

Para que ahora vengan estos cachacos de la Interventoría del Ministerio de Vivienda y Agua Potable a envenenarlos con esa agua y a robarse parte de ese contrato. 

Esto es ser miserable e infame, por no decir una frase más sinuana y callejera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

shares