Entrevistas

Presentación entrevista Alejandro Lyons Muskus: En Córdoba, nada volverá a ser igual en política

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Por: Toño Sánchez Jr.


Desde la mañana del miércoles 6 de septiembre de 2017 nada volvió a ser igual para el poder judicial colombiano. Esa mañana, mientras Miami era desocupada por la llegada del temible huracán ‘Irma’, Alejandro Lyons Muscus, el exgobernador de Córdoba, desataba el tsunami de la corrupción en la Corte Suprema de Justicia, que enredó de un todo a los ‘Honorables’ magistrados: Leonidas Bustos, Francisco Ricaurte y Tarquino.

Hoy Córdoba afronta su peor momento político, al punto de que los medios de comunicación del centralismo bogotano, la han aprovechado para estigmatizar a este Departamento y lavarse sus culpas.

Por ello se hace necesario entrevistar a uno de los protagonistas de todo este escándalo de corrupción que ha socavado la legitimidad de Córdoba.

Nadie se imaginó que la llegada de un joven profesional a la Gobernación de Córdoba, el 30 de octubre de 2011, iba a terminar de esta manera.

Alejandro Lyons Muskus llega a la candidatura de la Gobernación de Córdoba como la última opción del grupo político que quería enfrentarse a Juan Manuel López Cabrales, quien venía de comandarla durante cuatro períodos.

El senador Musa Besaile Fayad venía, para aquel entonces, con escarceos con el grupo de Juan Manuel López Cabrales; por lo que los que estaban en la otra orilla: Bernardo Elías Vidal, Martín Morales, Raymundo Méndez, Zulema Jattin y Margarita Andrade buscaban atraer hacia su lado a Besaile.

Y la manera que encontraron fue en un restaurante del Parque de la 93 en Bogotá. Allí, Margarita Andrade, le preguntó a Roberto Tirado, sobre qué opinaba de Alejandro Lyons para gobernador. Tirado vio con buenos ojos la posibilidad. Luego se la comentan a Zulema Jattín y más adelante se la presentan a Musa Besaile, quien acepta.

Allí nace la candidatura de Alejandro Lyons Muskus que lo lleva a la Gobernación de Córdoba.

Hoy el exgobernador de Córdoba tiene la calidad de colaborador de la justicia norteamericana y es testigo estrella de la Fiscalía en el caso de la corrupción destapada en la Corte Suprema de Justicia.

En aras de buscar la verdad periodística lo buscamos para que nos concediera una entrevista. Y nos hablara de todo lo acontecido en su período de gobierno, en especial del caso de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia, el caso Zapa y el tema de la hemofilia.

En entrevista para Montería Radio 38 Grados el exgobernador de Córdoba contó apartes de lo que ha declarado a la Fiscalía.

El 3 de octubre le refirió a la comisión de fiscales, que se desplazó desde Bogotá a Miami, todos los detalles de cómo fue el manejo de la salud en su período. Reconoció que recibió un porcentaje del 10% para mantener al operador, pero que jamás tuvo que ver u ordenó las irregularidades que más adelante se descubrieron en lo que se conoció como el ‘cartel de la hemofilia’.

También se refirió a cuál fue el acuerdo a que se llegó con los contratos de ciencia y tecnología.

“Muchos de mis amigos saben lo que estoy declarando, ellos sabrán qué hacer, si declarar o colaborar con la justicia o evadirla. Aquí cada quien debe responder por lo que se haya hecho. Esto no se trata de perseguir a nadie, sino de contar la verdad, reparar y pagar una pena”, afirmó el exgobernador de Córdoba.

La situación jurídica de Alejandro Lyons con la Fiscalía está ya definida en un preacuerdo en donde sus compromisos son “colaboración eficaz”, “reparación”, “contar la verdad” y “pago de cárcel en establecimiento penitenciario” por un tiempo que se está determinando por su colaboración.

“Cuando la justicia de Estados Unidos no me requiera más regresaré a Colombia a pagar los años que se me impongan. Yo quiero arreglar todos mis problemas judiciales y empezar nuevamente. Aunque este proceso en el que estoy ya fue el verdadero inicio”, contó Lyons cuando narraba apartes de su historia.

Esta es una entrevista periodística, más no una ‘indagatoria periodística’. No está encasillada en ese estilo de periodismo, en donde el periodista se cree fiscal, juez, jurado o verdugo. Es una entrevista enmarcada en el respeto y en la búsqueda de conocer la verdad de una de las partes de este gran rompecabezas de la corrupción en Colombia.

A las 11:30 de la mañana llegó el exgobernador de Córdoba al sitio previamente acordado en un sector de Miami. Lo llevó su esposa, hasta ese día me percaté de que era muy baja de estatura, tal vez porque nunca la había visto en sandalias. Lo que sí constaté es que su sonrisa seguía siendo contagiosa y sincera. Me saludó y se retiró enseguida. Su esposo la acompaño un tramo, hablaron y se dieron un beso de despedida.

Nos sentamos en una mesa, pero al lado había un señor arreglando algo y hacía una incómoda bulla, pero no había más sitio a donde ir, ya que había comenzado a llover y ya la parte externa estaba inundada, por lo que decidimos hablar allí.

Entrevista con Alejandro Lyons Muskus

T.S.Jr. Gracias por aceptar recibirme y acceder a esta entrevista.

A.L.M. Gracias a ti y un saludo para todos tus oyentes. Aquí estamos y daremos las explicaciones respectivas a las preguntas que se nos realicen.

T.S.Jr. Yo quiero iniciar por el principio. Usted era un exitoso abogado, muchos de sus colegas así lo reconocieron, ¿por qué decide meterse a esto de la política, en un cargo de elección popular, más aún en un departamento tan enredado en política como lo es Córdoba?

A.L.M. En efecto yo tenía una vida bastante tranquila, provechosa desde el punto de vista profesional y académico, residía en la ciudad de Bogotá como muchos lo saben antes de ser Gobernador de Córdoba. En ese entonces varios políticos, a quienes atendí en un pasado sus pleitos, me motivaron a ser candidato del partido de La U a la Gobernación de Córdoba, y vi una oportunidad de estar en escenarios que jamás me había planteado. Conté con el respaldo de todos los parlamentarios que integraban La U en Córdoba, con excepción de Raymundo Méndez Bechara y otros integrantes de partidos diferentes.

T.S.Jr. ¿Siempre se sintió ganador en esos tres meses previos a la elección?

A.L.M. No, por supuesto que no. Era una elección muy difícil, muy reñida, el doctor Víctor Raúl Oyola era un excelente candidato, una excelente persona. Tenía además un trabajo [político] con mucha anterioridad a la mía, llevaba recorriendo el departamento hacía varios meses. El partido de La U había intentado poner algunos candidatos allá sin éxito. Yo llegué en un momento propicio para la campaña. Como me dijo un amigo ‘no por despertarse primero, amanece más temprano’. Fueron cuatro meses intensos, donde tuve la oportunidad de recorrer todo el Departamento y afortunadamente obtuvimos la victoria, pero en ningún momento nos sentimos triunfadores, fue una elección muy ajustada, porque peleábamos con un candidato de la administración departamental, un partido que llevaba cuatro gobernadores en línea.

T.S.Jr. Siempre se ha hablado de que las campañas en Córdoba son supremamente costosas. ¿Cómo se financió su campaña?

A.L.M. No conozco denuncias puntuales sobre estos hechos, me sorprende la pregunta tanto que en mi elección ni siquiera hubo una impugnación o demanda de mi credencial.

T.S.Jr. Terminan las elecciones, usted gana y se reúne con sus socios políticos. Hay unos acuerdos políticos en donde se van a entregar unas secretarías a quienes lo acompañaron en su elección…

A.L.M. Obviamente yo fui en ese sentido respetuoso y coherente con los apoyos que me brindaron, nombré en los cargos a personas que representaban a los sectores políticos que a mí me ayudaron en mi elección a Gobernador. Y se hizo de forma equitativa en todas las secretarías del Departamento.

T.S:Jr. Voy a llegar a una secretaría que ha generado muchos problemas, por los cuales usted está dispuesto a declarar en la Fiscalía, y es la Secretaría de Salud. ¿A quién se la entrega usted?

A.L.M. Esa secretaría estuvo en cabeza del grupo del senador Bernardo Elías. Ahora, tengo que ser honesto en esto, no quiere decir que el nombramiento de una persona de su grupo implicara que el senador tuviera manejos en la secretaría o que los actos que allí se realizarán tuviesen su beneplácito, su concurso o que él estuviera relacionado. Una cosa es una postulación de un funcionario que representa a un sector político y otra cosa muy diferente es que si existió algún hecho que pueda ser reprochable por la ley penal. Quiero por ejemplo, para llamar la atención, el secretario de Salud que terminó mi administración, estuvo unos meses en 2015,  Edwin Preciado, es una persona que sé y estoy seguro que no tenía ningún tipo de connivencia con hechos irregulares al interior de la secretaría. Es más está denunciado [Edwin Lorduy] por no pagar terapias del Síndrome de Downm.

T.S.Jr. ¿Qué pasó con la salud en Córdoba? ¿Cuándo se dio este desmadre de salud o esto venía de antes?

A.L.M. Los procesos de autorización y pago no me los inventé yo. Eran procedimientos estándar que venían siendo implementados por los funcionarios de la Secretaría de Salud. Los funcionarios que estaban trabajando en la Secretaría de Salud en estos temas, como autorizaciones, custodia de medicamentos, inclusive los auditores, quien menos llevaba allí tenía 15 años. Con ello no estoy diciendo que otras administraciones sean responsables, trato de decir que era el mismo procedimiento, los mismos pagos. En mi administración se movió el tema de la hemofilia, pero en otras administraciones se movía el VIH. Esto depende mucho de la oferta del POS y NO POS y era mucho más rentable facturarle a las administraciones departamentales que hacerlo a las EPS.

T.S.Jr. Usted ha asumido la responsabilidad por lo que se conoce como el ‘Cartel de la Hemofilia’ ante la Fiscalía?

A.L.M. Mire, lo único que le puedo decir en este momento es que nosotros vamos a prestar una colaboración en todos estos hechos, pero bajo la premisa clara que nosotros no tuvimos conocimiento, ni autorizamos, ni estábamos de acuerdo, ni mucho menos con pacientes que no tenían la enfermedad o personas que teniendo la enfermedad no se les prestó el servicio y se le pagaran cuentas. Es decir, vamos a asumir unos hechos, una responsabilidad pero sobre la base de un relato que fue acorde con nuestra realidad, no sobre la base de que nos concertamos para falsificar historias clínicas y para facturar hechos inexistentes al interior de la administración.

T.S.Jr.¿Dónde estaban los organismos de control para dejar pasar todo este escándalo de la salud?

A.L.M. Debo reconocer que todos esos controles fallaron y será la justicia la que determine si lo hicieron por omisión o por un acuerdo con algún prestador. Pero lo cierto es que como gobernación a nosotros nos correspondía reportar a las entidades nacionales del sector salud todas las prestaciones que estábamos realizando y esto se viene haciendo desde el año 2013. No era una sorpresa para los organismos nacionales que esta prestación se venía dando, esto no era oculto ni secreto, se les informó frecuentemente. De esto se puede auscultar cuál era la periodicidad y cuáles eran los funcionarios a quienes les llegaba esta información. Tiene que quedar en claro que en el año 2013, 2014 y 2015 todo esto fue auditado por la Contraloría Nacional. Toda esta prestación ya había sido auditada, qué pasó, yo no sé. No me consta un hecho de corrupción porque a mí jamás me pidieron un peso. El único hecho que a mí me corresponde testificar y aclararle a la justicia, que además no soy un testigo directo sino de oídas, es que terminando mi periodo un señor de apellido Pupo, a quien apodan ‘El Nene’ Pupo, buscó a Guillermo Pérez directamente, uno de los prestadores de salud, y le exigió 400 millones de pesos para enterrar el tema de hemofilia, así textualmente. Yo le pregunté a Guillermo Pérez si había un problema en ello. Me dijo que no había problema, que toda la prestación se había ejecutado a satisfacción, que todos los pacientes eran reales y que a todos se les prestó el servicio. Consulté con el jefe de autorizaciones, Adalberto Carrascal, y me dijo que todo estaba bien. Entonces yo le sugerí a Guillermo Pérez que no pagara los 400 millones de pesos, porque si no había ningún problema uno no tenía porque pagar o ceder ante un chantaje o extorsión. Tengo entendido que no pagó, pero sí terminó arreglando [Guillermo Pérez] todo con la Regional Córdoba de la Contraloría. ¿A quién le pagó allá? No lo sé. Pero sí pudo resolver el problema, esto lo sé por una conversación posterior que tuve con él. Y ya yo por fuera de la gobernación, en el 2016, hace la Contraloría otra auditoria  de lo que ya estaba auditado. A mí me extraña que la Contraloría no haya ordenado una investigación contra todos aquellos que auditaron antes y no encontraron nada. Porque si esto lo detectan en el año 2013 se hubiesen podido salvar muchos recursos. Y se hubiera podido detener prematuramente lo que luego nos costó más, no solo en recursos sino en todo este escándalo en donde resultaron involucradas muchas personas y muchos inocentes que actuaron de buena fe.

T.S.Jr. Cómo conoce usted a Guillermo Pérez?

A.L.M. A él me lo presenta Cristóbal Cabrales. Esto no es una sindicación de ilegalidad. Cada quien demostrará ante la Fiscalía su inocencia ante cualquier acusación. Pero dejemos esto hasta aquí, porque todo sobre la hemofilia lo voy a declarar en octubre y lo más probable es que esa declaración se filtre, entonces se sabrá que dije y pruebas aporté.

To be continued… Tema de Regalías y contratos de Ciencia y Tecnología

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Segunda Parte.

Tema de Regalías y contratos de Ciencia y Tecnología

T.S. Jr. Cuando usted gana la Gobernación la nueva Ley de Regalías estaba a penas en ciernes, no existía la Dirección de Regalías en la Gobernación de Córdoba. ¿Cómo llega Jairo Zapa a esta dirección y a la Gobernación de Córdoba?

A.L.M. Bueno, sea lo primero advertir que en el año 2012 entra en vigencia un sistema novedoso de las regalías del país. Donde se crean los Órganos Colegiados de Administración y Decisión, OCAD, con diferentes niveles de acuerdo a las funciones y a los tipos de regalías que se van a entregar alrededor del país para la financiación de obras o proyectos. Se crean fondos como el de desarrollo regional y de compensación, y el de ciencia y tecnología, existían las regalías directas e indirectas de los sistemas anteriores. Jairo Zapa llega por una referencia que me hace de él la doctora Mara Bechara. Yo esto lo he manifestado en múltiples ocasiones. Zapa llega a la gobernación y por sus capacidades lo designo Director de Regalías, porque dentro del personal con que contaba la gobernación era la persona capacitada para ello. Era quien había entendido el sistema, quien había comprendido la reforma y quien tenía mejores habilidades técnicas. No solo se creó la Dirección de Regalías sino la Dirección TICs también porque era un tema novedoso, al igual que la Unidad de Víctimas.

T.S.Jr. Jairo Zapa hizo parte de su equipo de empalme…

A.L.M. Jairo llegó y lo conocí después de la elección, en diciembre de 2011. No recuerdo si hizo parte de alguna reunión de empalme, pero para diciembre de ese año él era para mí una persona desconocida. Él llegó como un contratista a la gobernación, por una. Orden de Prestación de Servicio. OPS.

T.S.Jr. Zapa en esa Dirección de Regalías tiene facultades de manejar todo, tal vez menos los pagos…

A.L.M. No, los pagos los realizaba quienes tenían ordenación del gasto, lo que pasa es que la oficina de regalías tenía varias funciones a saber: Una, la relación directa con el Departamento Administrativo de Planeación Nacional, quien por decirlo de manera coloquial es la voz cantante en el tema de regalías, en lo que es estructuración y elaboración de proyectos. Zapa tenía la facultad, dada legalmente, para poder articular con esa entidad. Tenía de igual manera la facultad de participar en los órganos municipales de decisión, OCAD Municipal, para la aprobación de proyectos de esas entidades. Y adicionalmente a ello Zapa tenía la facultad para ejecutar el presupuesto de los proyectos aprobados del Fondo de Ciencia y Tecnología, no de los otros fondos, es decir, no de las regalías directas, municipales ni de los Fondos de Desarrollo y Compensación. ¿Por qué esa diferenciación? Porque los proyectos que se aprueban en los fondos de regalías directas, en los fondos de desarrollo y compensación, obedecían normalmente a proyectos de infraestructura que tienen sus propias secretarías. La Unidad de Regalías estaba adscrita a la Secretaría de Planeación, les designamos a ellos la responsabilidad de la contratación y supervisión de estos proyectos. Zapa tenía a su cargo un personal seleccionado por él mismo para acompañarlo en todos esos temas, no solo en la estructuración de proyectos sino en la supervisión misma de todos ellos. Todos los proyectos de ciencia y tecnología fueron aprobados por Colciencias desde el punto de vista técnico, administrativo y financiero; eran los de Colciencias los que les daban la viabilidad y daban el visto bueno en el sentido de que los proyectos eran de ciencia y tecnología, que estaban bien estructurados.

T.S.Jr. Cómo aparecen esos proyectos, como por ejemplo el de los carneros, el corredor agroecológico, el de caña flecha…

A.L.M. Todos estos proyectos venían, salvo uno creo, de propuesta que presentaron las universidades o entidades con la capacidad de ejecutar ellos, es decir, los contratantes o cooperantes posteriores. La gobernación acompañaba esa estructuración. Estos proyectos se presentaban ante un Consejo Intergremial Departamental que se denomina Codecti, allí se aprobaba y se daba el visto bueno que correspondiera al Plan de Desarrollo Departamental. Luego pasaban a un estudio de científicos que se denominan los pares en Colciencias. En esta entidad le da un análisis riguroso a estos proyectos, le dan el visto bueno y posteriormente el órgano colegiado lo vota. A ese órgano colegiado pertenecen gobernadores, la nación, a través de sus ministros, y universidades que representan al gremio académico. Yo no hice parte de esa aprobación porque nunca fui miembro de OCAD en ese período. Colciencias era la secretaría técnica en los OCAD.

T.S.Jr. Permítame regresarme un momento. Usted dice que todos estos proyectos fueron articulados en universidades con el acompañamiento de la gobernación y que se le presentaban a un consejo de gremios del departamento. ¿Quiénes hacían parte de ese consejo de gremios?

A.L.M. Eran como 30 entidades de Córdoba. Ellos analizaban en papel la pertinencia de los proyectos para el desarrollo del Departamento. Prácticamente todas la entidades públicas hacían parte de este consejo.

T.S.Jr. Después de la aprobación de todos estos proyectos ¿qué siguió?

A.L.M. La contratación de acuerdo a las disposiciones legales que eran directas, por ser convenios que tienen un trámite especial previsto en la Ley 80.

T.S.Jr. ¿Cómo aparece Jesús Henao?

A.L.M. Pues a él lo lleva Jairo Zapa a la gobernación como representante de un gremio de empresarios o de científicos que estaban interesados en ejecutar unos proyectos que se acomodaban al Plan de Desarrollo del Departamento. Posteriormente a la desaparición de Zapa me entero de que no solo lo conocía sino que eran amigos desde hace varios años. Y que Henao había contratado con entidades como la CVS (Corporación Autónoma Regional de los Valles del Sinú y del San Jorge), pero en ese entonces Jairo Zapa era director de Planeación de la CVS y en donde tenía facultades de contratación. [La época de Jesús Henao coincide con el período de director de Elder Oyola].

T.S.Jr. ¿Usted conoció a Jesús Henao?

A.L.M. Sí, claro, por supuesto. Antes de la desaparición de Jairo Zapa me vi una vez con él y Jairo Zapa en una reunión que tuvimos y que se la relaté a la justicia. Y posteriormente en mi despacho a la desaparición de Jairo Zapa lo llamé para preguntarle, entre otras cosas, por la situación de Zapa, porque no se sabía qué había pasado. Y dado que había informaciones que él [Henao] había compartido ese mismo día con Zapa y otras personas, para preguntarle qué conocimiento y noticias tenía. No solo hablé con él sino con todas las personas que me referenciaban que habían tenido comunicación con él [Zapa] ese último día.

T.S. Jr. Entonces usted se reúne con Jesús Henao dos veces: una en su oficina cuando se lo lleva Jairo Zapa; y otra cuando usted lo llama por la desaparición de Jairo Zapa…

A.L.M. Tres veces. Y en la segunda oportunidad también llamé a Carlos Pérez, pero telefónicamente, con este me vi en la casa del papá de Jairo Zapa para saber qué estaba pasando. También me reúno con Maximiliano García en una oportunidad, en donde lo cito a él y al señor Henao, que fue la tercera y última reunión que tuve con el señor Henao. Donde le digo que según la Fiscalía, al parecer, ellos tenían responsabilidad en la desaparición de Jairo Zapa. Que no los quería ver más y que necesitaba que desapareciera de esas empresas, que él no podía seguir, ni nadie cercano a él en la ejecución de esos contratos.  

T.S.Jr. ¿Qué recuerda usted de ese 27 de marzo en que desaparece Jairo Zapa? ¿Dónde estaba?

A.L.M. Yo me encontraba en Bogotá en la Clínica Santa Fe, ya esto lo he relatado, tenía a mi hija Sara y Elena en cuidados intermedios, toda vez que nacieron de forma prematura. Yo regreso al Departamento el domingo de esa misma semana que desapareció Jairo. Obviamente en ese entonces habían muchas especulaciones, hasta la misma fuerza pública me dio información de que él podía estar con algunas amigas o departiendo. Hasta me dijeron que había tomado un vuelo a Bogotá, no había certeza ni siquiera de qué había sucedido, ni qué pasaba. Esas primeras dos, tres semanas fueron de muchas especulaciones, de desinformaciones. No se tenía claro prácticamente qué había ocurrido o a qué se atribuía en especial su desaparición. Luego tuve noticias de que había un testigo que podía declarar sobre los móviles y los hechos en los que desapareció Jairo, y yo ofrezco una recompensa por ello y la autorizo. Nadie reclamó la recompensa. Esa testigo de cargo fue la inició todo este proceso.

T.S.Jr. Aparece el cadáver de Jairo Zapa en un paraje, cerca a la finca de su padre, pero que ese pedazo no pertenece a la finca. ¿Por qué cree usted que siendo Córdoba un territorio tan grande van a tirar el cadáver de Jairo Zapa a ese sitio?

A.L.M A mí no cabe duda de que esto tiene un fin perverso, temerario. Y no me cabe duda, en primer lugar, que la desaparición de Jairo Zapa y su muerte, según lo relata el autor material, ocurre en Montería. Esa finca está a 80 kilómetros, es decir, trasladar un cuerpo o una persona, cualquiera fuera la hipótesis de la Fiscalía, 80 kilómetros, por donde usted tiene que pasar por peajes, retenes, y llevarlo a ese sitio para enterrarlo involucra un riesgo enorme. Y no tiene ningún sentido que se haga, si de lo que se trata es ocultar un cadáver. Si lo que se trata es de extorsionar o incriminar o de tener algún método de presión contra alguna persona, ya tendría o cobraría un mejor sentido.

T.S.Jr ¿Alguna vez Jesús Henao fue a la finca de su padre?

A.L.M. Jamás. Con Jesús Henao las tres reuniones que sostuvimos fueron en Montería. Dos en la Gobernación y una con Jairo Zapa, también fue en Montería.

T.S.Jr. Viene todo el escándalo por lo de Zapa y la Gobernación permite que todos esos contratos sigan en cabeza de Jesús Henao…

A.L.M. Obviamente él salió de esas fundaciones y renunciaron muchas de esas personas, porque esa fue la directriz que yo impartí en ese momento. Entre otras, no había en ese momento ninguna causal legal para declarar la caducidad. Obviamente las empresas no delinquen, quienes delinquen son las personas. Y no se tenía claridad, inclusive hoy, tres años después, de la desaparición y asesinato de Jairo, ni siquiera una sentencia condenatoria contra alguien. Nadie frente a lo ocurrido defiende la ejecución de un proyecto que carga con un antecedente de la naturaleza de la que hemos venido hablando.

T.S.Jr. No se sienta irrespetado por esta pregunta. ¿Usted recibía beneficios por estos contratos?

A.L.M. Frente a esa pregunta nosotros hemos dado una respuesta en la Fiscalía. Tenemos que ser muy claros y es que lo que se conoce respecto de la declaración de Jesús Henao no es cierto. No se ajusta a la realidad y busca llanamente un beneficio, no responder por sus acciones y trasladárselas a otro.

T.S.Jr. ¿Usted visitaba a Henao en la cárcel de Corozal o por interpuesta persona?

A.L.M.  Yo he aclarado que fui una vez a Corozal porque había denunciado al señor Jesús Henao, y fui en una diligencia judicial con la Fiscalía. ¿Por qué? Porque el señor estaba en Corozal y la denuncia y los hechos habían ocurrido en Montería, nunca lo trasladaban. Existieron dos o tres audiencias fallidas. O porque no tenían combustible o que no tenían carros para trasladarlo de un sitio a otro, es decir, de Corozal a Montería. Entonces la fiscal optó por la decisión, luego de casi siete u ocho meses de intentos fallidos, de trasladarnos allá, donde efectivamente fui a la cárcel. Fui una vez, fui de día. No fui de manera irregular o ilegal. Entré oficialmente y me mantuve allí el tiempo que demoró la diligencia. Y salí con la propia funcionaria judicial y sus asistentes. No estuve en ninguna otra oportunidad ni directamente ni por interpuesta persona.

T.S.Jr. ¿En qué consistió esa diligencia si se puede saber?

A.L.M. Yo lo denuncié por unas afirmaciones que él supuestamente había realizado y él aclaró que en ningún momento habían ocurrido. Básicamente por una información que llegó a mis manos y yo puse la denuncia en ese momento, en el 2014. La diligencia fue a principios de 2015. Y fue la única vez que he entrado ostentando mi condición de Gobernador a esa cárcel.

T.S.Jr. Yo he tenido acceso al expediente del asesinato de Jairo Zapa y allí no aparece indicio que lo vincule a su asesinato, pero últimamente Jesús Henao lo ha hecho…

A.L.M. Desafortunadamente no conozco las declaraciones que haya rendido él en estos temas, más allá de lo que se ha publicado en los medios de comunicación. A la fecha no tengo un proceso formal ni una indagación preliminar, entretanto porque no puede existir ninguna prueba seria o real que me vincule con ese hecho lamentable y doloroso. Lo único que le puedo decir es que jamás he tenido relación con la desaparición y muerte de Jairo Zapa ni de ninguna otra persona. No soy un asesino. Su familia sabe, así hoy quieran posar y dejarse llevar de un rumor o malestar o de inferencias que hacen otros, saben que jamás tuve ninguna discrepancia con Jairo y sus compañeros de trabajo lo saben. Que hoy existan personas interesadas en maquillar los hechos para sacar un provecho económico, político y jurídico, es diferente.

Corrupción judicial

T.S.Jr. ¿Cuándo conoce usted a Gustavo Moreno?

A.L.M. Gustavo lo distinguía como abogado litigante toda vez que yo ejercía la actividad profesional del derecho antes de ser gobernador. No tenía desde ese entonces ningún tipo de amistad ni cercanía con él. Lo conocí ya de manera personal por intermedio del abogado Leonardo Pinilla, hasta el punto que en alguna oportunidad, siendo ya él Fiscal Anticorrupción, me fue a visitar a mi apartamento de Bogotá a inicios de este año, como bien se lo he relatado a las autoridades americanas y colombianas, y así fue corroborado. A partir de ese entonces, por intermedio del doctor Pinilla, e inclusive personalmente, como sucedió aquí en la ciudada de Miami he tenido varias conversaciones con él.

T.S.Jr. Cuando él va a su apartamento en Bogotá ¿usted me puede decir de qué hablaron? ¿Cuáles fueron esas circunstancias de tiempo, modo y lugar de ese encuentro? ¿Esa conversación fue grabada?

A.L.M. Esa conversación no fue grabada, sin embargo se encuentra acreditada por otras pruebas. No obstante fue un encuentro que se realizó al interior de un vehículo, en virtud a que ellos me pidieron que se realizara de aquella forma cuando llegaron a mi apartamento.

T.S.Jr. Disculpe que lo interrumpa. Ellos llegan a su apartamento. Estacionan en el parqueadero interno, ¿y desde allí le dicen que baje al carro?

A.L.M. Por supuesto. Y luego damos vueltas alrededor de mi vivienda. Eso fue denunciado. Por ese delito el doctor Moreno, entre otros que constituyen delito, está vinculado a un proceso penal en Colombia. Fue un encuentro de aproximadamente 20 minutos. Donde realizaron algunos comentarios y exigencias para poder ayudarme en algunos casos en procesos existentes y algunos inexistentes.

T.S.Jr. ¿Qué recuerda usted de lo que se habló en esos 20 minutos que dieron vueltas por su residencia? ¿Estaban solo los tres? ¿Quién manejaba el carro?

A.L.M. El carro lo conducía Leonardo Pinilla, yo iba en el asiento de atrás y Gustavo Moreno iba en el asiento delantero o de copiloto como le llaman. Fue de noche y en un fin de semana. Trataron de venderme esa noche la necesidad de contar con sus servicios, habida cuenta que las investigaciones que estaban en mi contra eran bastante complejas. Pero obviamente es bueno aclarar que los ofrecimientos que se habían realizado por parte de la Fiscalía para que algunas personas declararan en mi contra, por ejemplo el señor Jesús Henao, estuvieron coordinados por el mismo señor Gustavo Moreno. Es decir, el buscaba las pruebas y testigos en mi contra, pero al mismo tiempo buscaba un acercamiento conmigo para lograr un beneficio económico. Y no solo le pedía a la gente que declararan la verdad también mentiras o cualquier tipo de declaración que pudiera involucrarme. Y más allá de eso, de procesos que pudieron tener de alguna forma personas involucradas en la gobernación. También me hablaba de procesos que hoy aun no existen, que fueron fruto de ese chantaje y extorsión, que han quedado evidenciados en muchas de las pruebas que han sido recaudadas aquí en Estados Unidos.

T.S.Jr. Usted qué le contesta cunado le hacen todos los señalamientos…

A.L.M. Yo en un principio fui renuente a acceder a cualquier tipo de peticiones, porque tenía la convicción de que de lo que me estaban hablando no era cierto. Sin embargo cuando arribo acá a los Estados Unidos me doy cuenta que muchos de los hechos por los que me estaban investigando eran los que Moreno me promovía para ayudarme. Y que de alguna forma estaba vinculado a una cadena de extorsión y de corrupción judicial en rededor a mi nombre. Es por ello que acudo ante el señor Fiscal General, le comento que estoy en los Estados Unidos, ya el señor Moreno sabía que yo estaba acá. No sé de qué manera o forma me rastreaba. Le digo al Fiscal General de que estoy dispuesto a colaborar en desmantelar estas organizaciones que le venían haciendo mucho daño a la justicia, siempre y cuando arrancáramos desde acá [Estados Unidos]. Porque obviamente no es lo mismo la denuncia de un servidor público investigado en Colombia, contra un funcionario de alto nivel de anticorrupción, en donde este va a decir ‘mire, esta es una retaliación por las investigaciones que estoy haciendo’. Que era la postura obvia que iba a asumir y donde yo no tenía asegurado ningún elemento de juicio más allá que mi propia versión, que no había sido constatada, verificada y catalogada como real. Cuando di mi relato acá en los Estados Unidos mi versión fue comprobada y corroborada. Acá las circunstancias fueron a otro nivel, afortunadamente el Fiscal General accedió a que ello fuera así y facilitó para que esto se diera, comprometido obviamente en acabar con estos carteles que le vienen haciendo daño a la justicia, y que vienen negociando sus fallos. En muchas ocasiones no solo fallos, sino que vienen presionando a muchos altos funcionarios y particulares para que tengan que desembolsar cuantiosas sumas de dinero, por hechos que pueden ser verdad o mentira. En muchos de mis casos había algunos que tenían sustento real y otros que ni siquiera lo tenían, inclusive, hay procesos inexistentes. Es una mezcla de muchos factores que concatenaban con presiones mediáticas, que muy seguramente periodistas de buena fe recibían información de estos funcionarios judiciales, que por supuesto tenían dentro de sus competencias valiosas e importantes investigaciones, que periodistas divulgaban y eran utilizados como herramientas de extorsión. Porque mientras ellos difundían información de buena fe, eso le servía a ellos [fiscales extorsionistas] para presionar a su vez a muchas de las personas como lo hicieron conmigo. Contamos con la colaboración del gobierno americano, con la justicia americana, ya de aquí en adelante ustedes conocen el desenlace de mi denuncia y el pedido de extradición en que desembocaron los hechos en contra del señor Gustavo Moreno, quien tendrá que responder acá en Estados Unidos y en Colombia por muchos hechos que está siendo judicializado en estos momentos.

T.S.Jr. Permítame regresarme. Usted está en Estados Unidos ¿Cómo aborda al Fiscal General de Colombia o por intermedio de quién?

A.L.M. Bueno, en ese entonces yo seguí como dándole largas al asunto, ya habían existido algunos mensajes de parte del señor Moreno por interpuestas personas que yo los he relatado a la justicia.  Allí magnificaban los hechos ocurridos, toda hacía parte de una estratagema diseñada para obtener unos recursos como sucedió lo de ‘Happy’ Lora Remodelación del Coliseo] en gran medida, esto hizo parte de un mecanismo de extorsión para quitarle a unos exfuncionarios y funcionarios unos recursos. Y como sucediero con varios de los procesos que están hoy en el Departamento de Córdoba, que tienen que ser revisados de manera minuciosa y la Fiscalía tienen que tener la entereza para decir que se equivocaron. No es posible que se sigan hoy esas investigaciones como si nada hubiese sucedido, porque reitero, muchas podrán tener un sustento probatorio real pero otras pueden ser magnificadas o inclusive hablarse de pruebas que fueron manipuladas o dirigidas, no dentro de una investigación integral, sio para casarse con una hipótesis que solo le convenía a quien estaba haciendo extorsiones.

T.S.Jr. ¿Por qué decide venirse para los Estados Unidos?

A.L.M. Fue un tema coyuntural, estando aquí me reencontré con un abogado a quien le comenté mucho de lo que estaba sucediendo y tomamos la decisión de ponerlo en conocimiento de la justicia colombiana y de contar con el aval del señor Fiscal General, para poder adelantar una investigación aquí en los Estados Unidos, toda vez que desde ese momento existía la intención del señor Moreno y su socio de reunirse aquí conmigo en el extranjero de manera personal y no en Colombia dadas las circunstancias y los procesos que yo ya adelantaba con una solicitud de imputación, para poderme hacer unas solicitudes de dinero, que me beneficiaran en mis procesos.

T.S.Jr. Cuando usted se reúne con ese abogado amigo suyo en los Estados Unidos le hace llegar al Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, un mensaje por intermedio de aquel…

A.L.M. Por intermedio de mi abogado formulé denuncia verbal, luego ratificada por escrito de todo lo que estaba sucediendo. Afortunadamente el señor Fiscal General fue receptivo y gracias a él se pudo lograr la judicialización de Gustavo Moreno.

T.S.Jr. ¿Me está diciendo usted que el Fiscal General de la Nación, Néstor Humberto Martínez, sabía que usted iba a grabar para demostrar que estaba siendo extorsionado?

A.L.M. No solo sabía, sino que fue pieza fundamental entre la colaboración armónica que realizó la Fiscalía colombiana con la justicia americana.

T.S.Jr. Su abogado va a Colombia, habla con el Fiscal. ¿Cómo accede usted a la justicia norteamericana?

A.L.M.  Quiero decirle que yo ostento aquí la calidad de testigo, obviamente sobre los procedimientos aquí realizados difícilmente puedo hablarle, porque este es un proceso que su juicio no se ha instalado todavía, en razón a que el acusado, en este caso el señor Moreno y su cómplice, no han sido extraditados todavía. Por ello no puedo hacer referencia alguna, solo de lo que ustedes conocen de la prueba que ha sido compartida y divulgada por los medios de comunicación. Tengo que mantener una reserva mientras tenga la calidad de testigo y se surtan todas las instancias judiciales.

T.S.Jr. Cuando se habla Francisco Ricaurte, Leonidas Bustos y el magistrado Tarquino, ¿Todo esto es cierto?

A.L.M. Mire a los colombianos no les debe quedar duda que al interior de la Rama Judicial existía una organización estructurada con intereses y fines ilícitos. No solo para favorecer a personas, sino para perjudicar a otras también. Aquí no estaban de por medio intereses económicos, inclusive también políticos.

T.S.Jr. ¿Cómo se obtuvo todo este material probatorio que llevó a la captura de Francisco Ricaurte?

A.L.M. En Estados Unidos se aseguró un material probatorio importante, vuelvo y le repito yo tengo aquí una calidad testigo y mantener reserva. Pero hay evidencia muy sólida que no deja duda alguna sobre la existencia de los hechos que la fiscalía está judicializando y por los cuales ha sido capturado el doctor Ricaurte. Todo esto tiene que llegar hasta las últimas consecuencias.

T.S.Jr. Esto se extiende a organismos de control como Contraloría General de la República, Procuraduría General de la Nación…

A.L.M. Mire, es que la corrupción judicial no solo ocupó una posición importante en la Corte Suprema o en la Fiscalía, en todos los organismos de control con fines similares. Inclusive, muchos de estos nombres pueden estar relacionados en otros hechos, no me cabe la menor duda. Yo soy testigo de lo que a mí me consta directamente. Y tengo un compromiso con la Fiscalía de contarle lo que a mí me consta y que haya vivido directamente o en lo que haya sido un testigo de referencia con suficiente solidez como para relatar un hecho que con alguna verosimilitud hubiese ocurrido.

T.S.Jr. Usted declara contra el senador Musa Besaile. Esta fue una de las personas que lo llevó a la Gobernación de Córdoba. ¿Por qué lo hace?

A.L.M. Hay un hecho muy claro y es que en parte de los dineros que él entregó como soborno a la Corte Suprema de Justicia, no le puedo decir quién tuvo la iniciativa, si fue el senador Musa, si fue el magistrado Ricaurte, si fue Gustavo Moreno porque eso a mí no me consta. No sé si se trató de una extorsión o de un ofrecimiento de parte de él, ellos serán y la justicia la que entre a determinar esos hechos. Lo único cierto es que parte de ese dinero que se entregó para esos efectos, hubo una proporción, exactamente 600 millones de pesos, que yo le entregué y de los cuales tengo pruebas. Que además de eso provenían de hechos de corrupción administrativa, que en el momento que me corresponda profundizar lo haré ante la justicia, ya que aún no lo he detallado, puesto que no he declarado bajo la gravedad de juramento sobre los mismos.

T.S.Jr. Ha salido a relucir que el abogado Leonardo Pinilla estaba borracho cuando habló con usted…

A.L.M. Lo he visto en algunos medios de comunicación. La defensa de alguno de los implicados en estos hechos han tratado de desvirtuar el contenido de las grabaciones bajo el argumento de que una de las personas monitoreadas estaban en estado de embriaguez. Lo primero sea del caso decir que yo siempre lo vi de manera sobria, lúcida, sin ningún inconveniente pero adicionalmente a ello no fue una sola grabación, fueron varias, inclusive en donde se reiteran los mismos hechos. Porque uno respeta las estrategias de defensa de cada profesional del derecho, pero lo cierto es que no fue así. Y muchos más allá de que si se encontraba tomando, prácticamente todo lo que se ha dicho allí ha salido verificado como positivo. El hecho de que una persona se tome varias cervezas o whisky no quiere decir que lo que está diciendo sea mentira. Y en el caso concreto que nos ocupa, que son las grabaciones  que fueron realizadas en los Estados Unidos con plena voluntad mía y consentimiento, esta persona estaba en pleno uso de sus facultades.

T.S.Jr. Usted es consciente de que en su administración se cometieron muchas irregularidades…

A.L.M. Mira, lo único que te puedo decir es que si se cometieron errores los vamos asumir. Ni son de la magnitud como la gente dice ni son tantos como la gente los quiere presentar o hacer ver. Aquí en mi contra y fuera de la campaña que ha existido por un desprestigio a nivel personal y político, dentro de eso se han magnificado muchos hechos. Se han presentado irregularidades que no fueron así. En su momento y cuando los escenarios nos lo permitan iremos aclarando punto por punto. Vuelvo y te lo reitero, yo no tengo ningún inconveniente en asumir la responsabilidad que me corresponda. Y lo hago con toda la entereza y arrepentimiento, y el perdón solicitado a un Departamento y a un pueblo que ha sido extremadamente generoso conmigo. Pero tampoco puedo aceptar yo que se vengan a vender las hipótesis de que todo lo que se hizo en nuestra administración fue malo. Porque se hicieron cosas y obras muy importantes. Se consiguieron recursos que se destinaron y se ejecutaron con toda transparencia y que quizás hoy se olvidan. En todos los municipios saben que llevamos obras importantes que se hicieron, que se ejecutaron y que se están disfrutando. Que existieron errores? Sí, nosotros los vamos a reconocer, vamos a aceptarlos, vamos a asumir la responsabilidad. Hoy prácticamente todas las obras que está entregando el actual gobernador las hice yo. No se pueden ir al extremo de decir que todo lo que se hizo allí fue malo y solo corrupción. Yo le puedo demostrar a usted que no hay una sola administración en toda la historia del Departamento de Córdoba que haya hecho más obras, entregadas a satisfacción, que la mía.

T.S.Jr. Usted me dice que cosas se magnificaron, pero hay un asesinato y es el de Jairo Zapa, cómo negar esto.

A.L.M. Pero es que yo no lo hice (Respuesta que da con vehemencia y molesto). Y usted me está preguntando como si yo fuera el responsable de esto. Usted mismo en su pregunta anterior que en el expediente no hay un solo indicio que me señale a mi o que muestre a una persona de la administración a nivel de gobernador que tenga responsabilidad con eso. Yo tampoco como gobernador puedo responder por los hechos de terceros.

T.S.Jr. Usted sabe que lo más probable es que lo vayan a recordar es por todo este proceso judicial que apenas empieza y no por las obras que usted está diciendo que fueron muchas.

A.L.M. Cada quien en su lugar y de acuerdo a sus vocaciones y a sus propios intereses me recordará. Yo no puedo entrar en la mente ni en el corazón de todos los cordobeses. En algunos municipios y algunos sectores me recordaran por obras, en otros me recordarán por este escándalo. En otros por otros hechos quizá. Los que surjan afectados por mis declaraciones me verán como un enemigo. Aquellos a los que mi mandato les llevó prosperidad, beneficios y obras me recordarán por otras cosas. Independientemente a esto trato en este momento de hacer mejor lo que es para mí, para el departamento, para la sociedad y especial para la justicia.

T.S.Jr. Ya que menciona justicia, en qué va lo de su preacuerdo o acuerdo con la Fiscalía General de la Nación.

A.L.M. Ya luego de un acuerdo formal, que la misma Fiscalía se ha encargado de comunicarle a la opinión pública, estamos en las etapas subsiguientes de ello que son la firma de los principios de oportunidad y la asunción de responsabilidad bajo la modalidad de un preacuerdo del delito base que voy aceptar que el de concierto para delinquir.

T.S.Jr. Qué sigue después.

A.L.M. Tocará esperar hasta que la justicia americana me requiera aquí en su país. Después llegar a Colombia e ir reparando los daños de acuerdo a lo que se ha pactado y asumir la decisión que es producto del preacuerdo.

T.S.Jr. Ese preacuerdo incluye cárcel…

A.L.M. Por supuesto. Yo he manifestado toda mi intención de reparar y pagar los daños causados, obviamente con atenuantes producto de la colaboración con la administración de justicia que son mecanismos compartidos y establecidos en la ley. Luego que la justicia me deje de requerir o necesitar aquí en los Estados Unidos, comparecer ante Colombia.

T.S.Jr. Usted se imaginó en su vida este escenario…

A.L.M. No, para nada.

T. S.Jr. Qué vislumbra para su vida en 5 o 10 años…

A.L.M. Hoy solamente tenemos una visión de corto plazo de lo que está sucediendo en nuestro país, espero que algún día pueda restablecer mi vida y poder de mejor forma encarar la crianza de mis niñas.

T.S.Jr. Gracias por la generosidad de su tiempo, pero no me puedo sustraer de hacerle esta pregunta. Qué le hizo usted a Abelardo de la Espriella Otero para generar tanto sentimientos en contra suya…

A.L.M. Bueno, como tú eres gran amigo de él debieras preguntarle más bien a él qué fue lo que le hice o incomodó o le molesta porque obviamente la enemistad hacia mí no solo proviene desde mi ejercicio como gobernador sino antes de.

T.S.Jr. ¿Y por qué antes de?

A.L.M. Pregúntale a él, tú eres gran amigo de él, yo no tengo comunicación con él.

T.S.Jr. Le agradezco me haya concedido esta entrevista cara a cara, sé que ya se debe de ir, pero quedan muchas preguntas que entiendo no me las responde por sus compromisos con la justicia americana y colombiana, pero espero que apenas se levante esa reserva acceda a responderlas…

A.L.M. Gracias por el cubrimiento que has hecho de esto. Todos saben que no he dado muchas entrevistas, pero siempre que un periodista cordobés tenga la necesidad de entrevistarme  siempre será una prioridad para mí, porque si bien tengo una responsabilidad con el país, mi deber más allá de todo es con los cordobeses. A todos, nuestro más sincero saludo y arrepentimiento por lo que ha pasado y no debió suceder.    

T.S.Jr. Por todo esto que ha pasado mucha gente odia a la política y a los políticos, se acercan campañas y todo mundo lleno de odios…

A.L.M. Yo creo que el problema no es la política sino el sistema en el que nos encontramos. Este no es un momento para aborrecer la política, sino para todo lo contrario, estas olas de cambio deben permitir a que los jóvenes y todos los cordobeses se acerquen a la política y voten por los candidatos de su predilección. Pero que lo hagan de manera voluntaria, sin interés de por medio, porque es que el propio sistema en el que hoy se encuentra la política, la gente vende su voto es parte de este engendro y coctel maléfico que termina corrompiendo no solo una elección sino que termina contaminando un gobierno.

T.S.Jr. Dentro de unos años sus dos niñas mayores van a ir a una hemeroteca, verán un periódico viejo y van a ver todo lo que se ha escrito. Ya ha preparado sus respuestas para ellas…

A.L.M. En la vida todo va paso a paso, pero por supuesto mi respuesta a ellas como padre y como tienen la oportunidad de compartir conmigo día a día sabrán en realidad lo que pasó no lo que la gente quiere que se diga, que es lo que mucho ha pasado en esto. Y con toda la valentía y entereza tendré que en su debido momento aproximarlas a lo que ha ocurrido. Y pedirles disculpas a ellas así como a los cordobeses que de alguna manera confiaron en mí.

T.S.Jr. ¿Va a regresar a Montería algún día?

A.L.M. Por supuesto.

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